Reflexión sobre la clase del 31 de marzo
Una de las principales diferencias entre la concepción de los medios tradicionales y los de nuevo cuño, basados en internet, es su filosofía para y con el usuario, o mejor dicho, las posibilidades que éste último se puede permitir para comunicar, comunicarse y encontrar plataformas de comunicación. Comunicar ideas propias, visiones del mundo. Comunicarse con aquellos que tengan posturas parecidas, iguales o diferentes, pero que estén dispuestos a compartir y discutir, y por último encontrar foros desde los cuales trasmitirlas y actuar según ellas.
Los medios actuales son ahora la pregunta a la actualidad, las cuestiones que se le deberían hacer a la realidad política para conseguir una nueva democracia expresada no sólo en las urnas y después por la figura política de turno, sino también en la red y en las movilizaciones creadas desde y con punto de partida en internet, también, por otro lado, ahora es el recogedor de lo que ocurre, la opinión pública se recoge y forma a partir de varios puntos de actualidad y puntos de vista.
Un reflejo de la capacidad de internet para generar una nueva democracia y como forma de protesta es Anonymous un movimiento surgido desde Internet en foros y blogs donde se plantean "actuaciones". En el vídeo que está a continuación se puede observar que, además, el movimiento generado en internet puede tener continuidad en la calle:
Se ha superado así la concepción adicional, donde las noticias eran la respuesta a una sola actualidad, quizá basadas en algún momento en la defensa o el ataque interesado desde varios factores (económico, político, de público objetivo que lea lo que quiere leer) y donde los medios eran el surtidor de opinión pública, al ser compartimento estancos y diferenciarse a veces completamente unos con respecto de los otros.
Esta concepción del universo comunicativo puede provocar dos actitudes a la hora de analizar y encauzar las posibilidades del nuevo medio. Por un lado, un ciberoptimismo rayando el determinismo tecnológico que crea que internet provocará en sus usuarios una necesidad comunicativa para poner de manifiesto su punto de vista vital y crítico con la sociedad que le acoge, es decir, el contexto comunicativo acabará provocando que los receptores acaben siendo emisores de opinión. Podemos encontrar quizá ejemplificado este punto de vista en twitter, ya que su sistema de trending topics permite canalizar las conversaciones a través de lo más comentado, provocando probablemente que gran parte de los “tweets” vire hacia estos tópicos. Sin embargo ¿dónde están las conversaciones sumergidas?¿Usan realmente los usuarios el twitter para dar su visión sobre el mundo?
Por otro lado, está la opinión, compartida por este blog, de los que creen que Internet no es algo mágico para que los apolíticos actúen, sino que refuerza las posibilidades de comunicación política con las propias posibilidades de trasmisión de información inherentes a la red. El ciudadano debe ser el punto de partida. Su comprensión de los nuevos medios y el planteamiento propio de las posibilidades que Internet dará a como altavoz a su forma de ver el mundo serán el comienzo del cambio. Por otra parte, los cross media serán el punto medio donde se usen las estrategias del ciudadano, periodista o no para la utilidad comunicativa.
Blog que trata de explicar el cambio de la información con la llegada de las nuevas tecnologías
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jueves, 14 de abril de 2011
Los medios son ahora confluencia
Reflexión sobre la clase del 11 de marzo
Sin duda la aparición de Internet ha abierto una nueva etapa ilusionante para la trasmisión de información y la capacidad (y la garantía) de la consecución de una comunicación satisfactoria. Pero también, y fríamente las estrategias y el grado de desarrollo de la web pueden provocar saltos de comprensión y manejo del torrente informativo que sean contraproducentes.
Así la brecha digital entre generaciones es un apartado que ha de empezar a tenerse en cuenta. Los nuevos lenguajes surgidos con la aparición de internet no pueden ser captados por la brecha generacional entre la aparición de las nuevas tecnologías y el uso cómodo de las preexistentes.
El periodismo ciudadano, por otro lado, está empezando a surgir, pero aún no existe una diferenciación clara mediante el formato (quizá si es posible por el contenido y praxis) entre las pautas expresivas de un emisor-receptor de, por ejemplo, una blogosfera, y un perodista profesional publicando en una página personal.
Los medios surgidos del entorno digital son ahora una confluencia que se une con la base de la pirámide anterior de los medios. Las noticias surgidas de la cúspide de la antigua estructura piramidal debían atravesar a través de gatekeepers para llegar a una publicación sensiblemente inferior en número de sucesos a la agenda inicial y previsiones informativas de la jornada. En la actualidad, las noticias deben ser distribuidas prácticamente en su totalidad debido a una cada vez mayor especialización del público objetivo. Continúa abriéndose de esta manera el abanico para seleccionar lo que es o no noticia a partir de los cánones del periodismo tradicional.
La base de la pirámide tradicional, en el segundo punto del desarrollo de la información web (contenidos específicos para público específico) será mucho más ancha, y la nueva pirámide invertida de gestión de la comunicación, donde los usuarios a la vez son emisores, es usada para reconducir la información después de ser utilizada y aprovechada. Una vez recogida es comprimida y enviada a través de canales como las redes sociales, menéame, twitter, weblogs o blogs personales, ganando en cada “feeding” un nuevo punto de vista en forma de interpretación u opinión.
¿Existirá por lo tanto intrusismo laboral en el periodismo con la aparición de las nuevas tecnologías? Depende de los lados de la balanza. Por un lado, los valores periodísticos aún no se han perdido, y la capacidad comunicativa de un profesional está fuera de toda duda. Sin embargo, el anquilosamiento de los medios tradicionales en la comodidad de sus sillones, basados en un modelo superado pueden provocar que la trasmisión ( multipunto, que no emisión de punto a punto) pertenezca ahora a quienes han aprendido a usar las posibilidades del sistema y necesitan expresarse.
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Bonus track:
Escuchando Radio 5, nos hemos enterado de que ya existe en Internet incluso, un rizamiento del rizo donde un medio recocge lo que es noticioso para los usuarios de facebook. Es una retroalimentación de la retroalimentación. Una confluencia que reúne intereses individuales para satisfacer los de otros individuos:
Sin duda la aparición de Internet ha abierto una nueva etapa ilusionante para la trasmisión de información y la capacidad (y la garantía) de la consecución de una comunicación satisfactoria. Pero también, y fríamente las estrategias y el grado de desarrollo de la web pueden provocar saltos de comprensión y manejo del torrente informativo que sean contraproducentes.
Así la brecha digital entre generaciones es un apartado que ha de empezar a tenerse en cuenta. Los nuevos lenguajes surgidos con la aparición de internet no pueden ser captados por la brecha generacional entre la aparición de las nuevas tecnologías y el uso cómodo de las preexistentes.
El periodismo ciudadano, por otro lado, está empezando a surgir, pero aún no existe una diferenciación clara mediante el formato (quizá si es posible por el contenido y praxis) entre las pautas expresivas de un emisor-receptor de, por ejemplo, una blogosfera, y un perodista profesional publicando en una página personal.
Los medios surgidos del entorno digital son ahora una confluencia que se une con la base de la pirámide anterior de los medios. Las noticias surgidas de la cúspide de la antigua estructura piramidal debían atravesar a través de gatekeepers para llegar a una publicación sensiblemente inferior en número de sucesos a la agenda inicial y previsiones informativas de la jornada. En la actualidad, las noticias deben ser distribuidas prácticamente en su totalidad debido a una cada vez mayor especialización del público objetivo. Continúa abriéndose de esta manera el abanico para seleccionar lo que es o no noticia a partir de los cánones del periodismo tradicional.
La base de la pirámide tradicional, en el segundo punto del desarrollo de la información web (contenidos específicos para público específico) será mucho más ancha, y la nueva pirámide invertida de gestión de la comunicación, donde los usuarios a la vez son emisores, es usada para reconducir la información después de ser utilizada y aprovechada. Una vez recogida es comprimida y enviada a través de canales como las redes sociales, menéame, twitter, weblogs o blogs personales, ganando en cada “feeding” un nuevo punto de vista en forma de interpretación u opinión.
¿Existirá por lo tanto intrusismo laboral en el periodismo con la aparición de las nuevas tecnologías? Depende de los lados de la balanza. Por un lado, los valores periodísticos aún no se han perdido, y la capacidad comunicativa de un profesional está fuera de toda duda. Sin embargo, el anquilosamiento de los medios tradicionales en la comodidad de sus sillones, basados en un modelo superado pueden provocar que la trasmisión ( multipunto, que no emisión de punto a punto) pertenezca ahora a quienes han aprendido a usar las posibilidades del sistema y necesitan expresarse.
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Bonus track:
Escuchando Radio 5, nos hemos enterado de que ya existe en Internet incluso, un rizamiento del rizo donde un medio recocge lo que es noticioso para los usuarios de facebook. Es una retroalimentación de la retroalimentación. Una confluencia que reúne intereses individuales para satisfacer los de otros individuos:
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Una nueva taxonomía basada en compartimentos estancos
Reflexión sobre la lectura: Taxonomía del sector de la información tras la irrupción de internet
Intenet está generando un mercado con identidad propia, en el que las rentabilidades, donde el coste de oportunidad, que marcaba el mercado impreso, ha dejado paso a la especialización y a la consecución de diferenciaciones y valores añadidos que diferencien los productos de la alta oferta que produce el alto almacenamiento de Internet.
En el texto, las autoras opinan que el mercado de Internet es un mercado diferente al de la comunicación, ya que los modelos de negocio de los medios tradicionales que ahora están haciendo uso de la red de redes tienen aún un modelo que proviene de la anterior etapa impresa. De esta forma, para la autora, y reflexionando sobre su opinión, se queda fuera de lo que es la concepción clásica de la información, visión que mercantilizan y trasforman en un soporte en vez de en un contenido. Para ellas, la aparición de internet es una competencia a la que deben adaptarse para competir, y no para formar parte, los medios anteriormente impresos y ahora digitales. Los medios, por lo tanto, serán los mismos, pero las reglas del juego serán distintas y marcadas por las empresas de nuevo cuño que, según se desprendía de sus palabras, transforman la información noticiosa que generaban y generan los medios tradicionales.
¿Qué agentes participan en este nuevo mercado? Para la autora, los medios tradicionales y las empresas salidas de Internet, a los que quizá convierta en compartimentos estancos, en dos mundos completamente diferentes que se ven relacionados por sus objetivos e intereses basados en la información, pero que no tienen más en común que la competencia.
Las características de este nuevo mercado reflejado en el texto estarán relacionadas con el gran número de empresas que se unirán al sector tras la aparición de Internet, provocado por las bajas barreras de entrada, el interés por la información de empresas nativas (para la autora, las empresas nativas de internet nacen con un interés informático) como buscadores o portales. Se trata por lo tanto, y a nuestro entender, de un único negocio del que la autora desprende dos puntos de vista para un único negocio. Las empresas de información son ya ahora más difusas que nunca, y a pesar de que no tengan el nombre “periódico” son también empresas de información, básicamente, porque la periodicidad no existe y lo que sí es real es la segmentación y la especialización
Asimismo, la autora esplica la diferencia entre el mundo de los medios tradicionales en Internet y el de las empresas autóctonas de la red hablando de una diferenciación de producto pensando tan sólo en lo tangible y no en la utilidad o en la utilización. Para la autora los medios tradicionales siguen basándose en los periódicos impresos, bienes al ser tangibles , para la autora. Los servicios estarán en la información colgada en internet, porque no puede tocarse. Es cierto que se está produciendo un cambio en el proceso de la materialización y distribución de las informaciones, pero es cierto que estas visiones también provocan que el periodismo no avance en la digitalización y se le siga viendo como un dinosaurio que, cuando despertó, y al contrario que en el relato de Augusto Monterroso, ya no estaba allí.
Intenet está generando un mercado con identidad propia, en el que las rentabilidades, donde el coste de oportunidad, que marcaba el mercado impreso, ha dejado paso a la especialización y a la consecución de diferenciaciones y valores añadidos que diferencien los productos de la alta oferta que produce el alto almacenamiento de Internet.
En el texto, las autoras opinan que el mercado de Internet es un mercado diferente al de la comunicación, ya que los modelos de negocio de los medios tradicionales que ahora están haciendo uso de la red de redes tienen aún un modelo que proviene de la anterior etapa impresa. De esta forma, para la autora, y reflexionando sobre su opinión, se queda fuera de lo que es la concepción clásica de la información, visión que mercantilizan y trasforman en un soporte en vez de en un contenido. Para ellas, la aparición de internet es una competencia a la que deben adaptarse para competir, y no para formar parte, los medios anteriormente impresos y ahora digitales. Los medios, por lo tanto, serán los mismos, pero las reglas del juego serán distintas y marcadas por las empresas de nuevo cuño que, según se desprendía de sus palabras, transforman la información noticiosa que generaban y generan los medios tradicionales.
¿Qué agentes participan en este nuevo mercado? Para la autora, los medios tradicionales y las empresas salidas de Internet, a los que quizá convierta en compartimentos estancos, en dos mundos completamente diferentes que se ven relacionados por sus objetivos e intereses basados en la información, pero que no tienen más en común que la competencia.
Las características de este nuevo mercado reflejado en el texto estarán relacionadas con el gran número de empresas que se unirán al sector tras la aparición de Internet, provocado por las bajas barreras de entrada, el interés por la información de empresas nativas (para la autora, las empresas nativas de internet nacen con un interés informático) como buscadores o portales. Se trata por lo tanto, y a nuestro entender, de un único negocio del que la autora desprende dos puntos de vista para un único negocio. Las empresas de información son ya ahora más difusas que nunca, y a pesar de que no tengan el nombre “periódico” son también empresas de información, básicamente, porque la periodicidad no existe y lo que sí es real es la segmentación y la especialización
Asimismo, la autora esplica la diferencia entre el mundo de los medios tradicionales en Internet y el de las empresas autóctonas de la red hablando de una diferenciación de producto pensando tan sólo en lo tangible y no en la utilidad o en la utilización. Para la autora los medios tradicionales siguen basándose en los periódicos impresos, bienes al ser tangibles , para la autora. Los servicios estarán en la información colgada en internet, porque no puede tocarse. Es cierto que se está produciendo un cambio en el proceso de la materialización y distribución de las informaciones, pero es cierto que estas visiones también provocan que el periodismo no avance en la digitalización y se le siga viendo como un dinosaurio que, cuando despertó, y al contrario que en el relato de Augusto Monterroso, ya no estaba allí.
Assange: ¿El inicio de un nuevo camino?
Reflexión sobre la clase del 25 de marzo
La discusión sobre la entrevista de Assange publicada por El País aquí, esta vez me ha provocado una reflexión muy breve que creo que vale por sí misma la entrada más allá de las palabras de Assange respondiendo ataques personales sobre su egocentrismo y la forma de llevar Wikileaks.
Cierto es que Wikileaks podría ser tratada como una interesante plataforma para la comunicación contextual y alimentación del cambio democrático y funcionamiento del mundo político que merecería por sí misma una entrada completa. Sin embargo es su vertiente periodística e imagen metafórica de la trasformación periodística con la aparición de internet la que provocará la reflexión.
Para Assange, los medios actuales son un reflejo de los que manejaban la opinión pública y salían de una imprenta. Esos periódicos y publicaciones con la llegada de Internet quisieron continuar con su misma praxis, volcando la información impresa tal cual: primera fase de la introducción del periodismo en la red.
La segunda habrá que encontrarla en la selección de contenidos que, aunque genuinos para la red, son seleccionados, para Assange con presiones externas gubernamentales. Es el reflejo de una democracia obsoleta y basada en un modelo de información de antiguo cuño.
La tercera fase y actual, donde la información y la red se simbiotizan está clara: para Assange serán plataformas como Wikileaks, sufragadas, mantenidas y utilizadas por los usuarios, que a través de ellas empezará a moverse para conocer su mundo y tener después la ilusión por cambiarlo.
La discusión sobre la entrevista de Assange publicada por El País aquí, esta vez me ha provocado una reflexión muy breve que creo que vale por sí misma la entrada más allá de las palabras de Assange respondiendo ataques personales sobre su egocentrismo y la forma de llevar Wikileaks.
Cierto es que Wikileaks podría ser tratada como una interesante plataforma para la comunicación contextual y alimentación del cambio democrático y funcionamiento del mundo político que merecería por sí misma una entrada completa. Sin embargo es su vertiente periodística e imagen metafórica de la trasformación periodística con la aparición de internet la que provocará la reflexión.
Para Assange, los medios actuales son un reflejo de los que manejaban la opinión pública y salían de una imprenta. Esos periódicos y publicaciones con la llegada de Internet quisieron continuar con su misma praxis, volcando la información impresa tal cual: primera fase de la introducción del periodismo en la red.
La segunda habrá que encontrarla en la selección de contenidos que, aunque genuinos para la red, son seleccionados, para Assange con presiones externas gubernamentales. Es el reflejo de una democracia obsoleta y basada en un modelo de información de antiguo cuño.
La tercera fase y actual, donde la información y la red se simbiotizan está clara: para Assange serán plataformas como Wikileaks, sufragadas, mantenidas y utilizadas por los usuarios, que a través de ellas empezará a moverse para conocer su mundo y tener después la ilusión por cambiarlo.
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¿Puede ser el uso de las novedades de Internet contradictorio?
Reflexión sobre la lectura Hipertexto periodístico: mito y realidad, de Salaverría
Es cierto que, como asegura Salaverría, que la comunicación surgida a partir de la capacidad comunicativa de Internet se apoya tanto en el hipertexto, como en la interactividad como en el uso de los elementos multimedia; pero es cierto también que la capacidad de construir distintos caminos en la percepción del mensaje, esto es, la capacidad de enlazar, la hipertextualidad en definitiva, la que ha cambiado el modo de percibir las construcciones narrativas de la información presentada en la red de redes, y por ende, en los medios de comunicación.
La evolución de los modos de presentar la información periodística en la red, también, se ciñe a la utilización de estos elementos, pensándose en muchas ocasiones, según advierte Salaverría, en que un mayor uso de estas características compone mensajes más adaptados al medio y a las circunstancias del público que ahora usa Internet. A más elementos multimediáticos, hipertextuales o que permitan la interactividad con el usuario, mayor sería la adaptación o mejor la construcción del mensaje hacia la red de redes.
Sin embargo, y como cada vez que estalla un fenómeno que afecta a la construcción de la comunicación, se intenta reflejar la novedad y la capacidad de adaptación poniendo especial énfasis en la elaboración a partir de los elementos novedosos, quizá con planteamientos publicitarios, relacionando contenido exitoso con imagen de modernidad y sin tener en cuenta la calidad y inteligibilidad del mensaje o las necesidades del receptor.
Así, y con el hipertexto, que crea una tensión narrativa entre la continuidad de la lectura del mensaje original y la salida de éste a través de los enlaces, no se produce una relación directamente proporcional entre el número, la calidad de la información y el éxito en la trasmisión de las ideas del mensaje.
Para mirar hacia el hipertexto, y utilizando la visión de Salaverría, habrá que tener en cuenta su utilidad lingüística, su expresividad y su utilidad a la hora de sumar significados. El hipertexto debe ser muy tenido en cuenta para saber hacia dónde encauzar la acción narrativa, llevar al espectador a lo que quiere ver, pero que lo abra en una ventana nueva, en una pestaña o que lo consulte para volver al texto original.
Con el hipertexto el relato cambia, ya no existe una sola dirección, se seleccióna el mensaje entre las dos fuerzas, una contractiva y otra expansiva, para seleccionar el mensaje. De alguna u otra manera, el emisor actuará a través del canal y usando las praxis te éste para trasformar el mensaje, primero, a través de la selección del orden de los contenidos, y después utilizando según su conveniencia los puntos de vista, ampliaciones, contextos y enlaces seleccionados para construir los datos, implicaciones e implicaturas que necesitaba encontrar
Es cierto que, como asegura Salaverría, que la comunicación surgida a partir de la capacidad comunicativa de Internet se apoya tanto en el hipertexto, como en la interactividad como en el uso de los elementos multimedia; pero es cierto también que la capacidad de construir distintos caminos en la percepción del mensaje, esto es, la capacidad de enlazar, la hipertextualidad en definitiva, la que ha cambiado el modo de percibir las construcciones narrativas de la información presentada en la red de redes, y por ende, en los medios de comunicación.
La evolución de los modos de presentar la información periodística en la red, también, se ciñe a la utilización de estos elementos, pensándose en muchas ocasiones, según advierte Salaverría, en que un mayor uso de estas características compone mensajes más adaptados al medio y a las circunstancias del público que ahora usa Internet. A más elementos multimediáticos, hipertextuales o que permitan la interactividad con el usuario, mayor sería la adaptación o mejor la construcción del mensaje hacia la red de redes.
Sin embargo, y como cada vez que estalla un fenómeno que afecta a la construcción de la comunicación, se intenta reflejar la novedad y la capacidad de adaptación poniendo especial énfasis en la elaboración a partir de los elementos novedosos, quizá con planteamientos publicitarios, relacionando contenido exitoso con imagen de modernidad y sin tener en cuenta la calidad y inteligibilidad del mensaje o las necesidades del receptor.
Así, y con el hipertexto, que crea una tensión narrativa entre la continuidad de la lectura del mensaje original y la salida de éste a través de los enlaces, no se produce una relación directamente proporcional entre el número, la calidad de la información y el éxito en la trasmisión de las ideas del mensaje.
Para mirar hacia el hipertexto, y utilizando la visión de Salaverría, habrá que tener en cuenta su utilidad lingüística, su expresividad y su utilidad a la hora de sumar significados. El hipertexto debe ser muy tenido en cuenta para saber hacia dónde encauzar la acción narrativa, llevar al espectador a lo que quiere ver, pero que lo abra en una ventana nueva, en una pestaña o que lo consulte para volver al texto original.
Con el hipertexto el relato cambia, ya no existe una sola dirección, se seleccióna el mensaje entre las dos fuerzas, una contractiva y otra expansiva, para seleccionar el mensaje. De alguna u otra manera, el emisor actuará a través del canal y usando las praxis te éste para trasformar el mensaje, primero, a través de la selección del orden de los contenidos, y después utilizando según su conveniencia los puntos de vista, ampliaciones, contextos y enlaces seleccionados para construir los datos, implicaciones e implicaturas que necesitaba encontrar
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Nuevos formatos, nuevas formas de diferenciar (y producir confusión)
Reflexión sobre la clase del 17 de marzo.
La personalización que permite la red y la apertura de las forma comunicativas unido a un abaratamiento de los recursos tecnológicos ha permitido que la creatividad de las informaciones, así como su consecuencia a la hora de llegar a un target determinado, haya evolucionado hasta una forma de comunicación diferenciada donde prácticamente cada emisor de informaciones acaba por generar un estilo propio donde las características de la red de redes y las heredadas por el periodismo en papel acaban mezclándose y actualizándose (o volviendo a lo “retro” de una forma no muy bien definida.
Sin duda la eficiencia es la razón de ser de cualquier esquema comunicativo que se precie, y en internet esa eficiencia se puede contemplar desde tres puntos:
a) La eficiencia a la hora de captar un público cada vez más especializado y saturado de informaciones que parten desde distintos puntos pero sin variar en demasía. Es cierto que sin receptores no hay mensaje, al igual que sin oyentes no hay orador, pero un pensamiento excesivo en la captación de posibles usuarios-receptores a partir de un uso exacerbado de medios novedosos puede resultar contradictoria. En un mundo de Internet donde la fugacidad es norma, una información saturada y difícil de comprender conseguiría el efecto contrario
En esta página dan buenos consejos para enlazar con calidad a la vez que se busca una especialización: http://rvr.typepad.com/linotipo/2006/01/el_arte_de_enla.html
b) La eficiencia del mensaje, es decir, querer transmitir la voluntad del emisor. Los nuevos medios, sobre todo los blogs, permiten un escape, una forma de expresión hacia el mundo “real” y aprehendido por el emisor, es decir, el mundo propio de comprensión, el interpretativo, el opinativo…(internet será plataforma de emisión para ser escuchados) y otro que intente reflejar de forma objetiva y desinteresada el mundo donde ha acontecido la noticia y que el medio generalista no ha querido mostrar. Internet ha resultado una gran mina para este tipo de visiones, que se encuentran un mundo sin intermediarios y donde el emisor-receptor puede construir la realidad y seleccionar la requerida a través de las blogosferas, redes sociales etc.
Sin embargo, también hay excesos que deben evitarse. (pincha en la imagen para verla con más nitidez)

c) Por último, la eficiencia final trata sobre la economía y mantenimiento de las empresas informativas. Internet ofrecerá un sinnúmero de oportunidades para el negocio, eso sí, muy atomizado y especializado, lo cual, según el punto de vista, puede ser negativo (no se reunirá mucho dinero con poco público) o positivo: los targets estarán bien “amarrados”
De esta manera, la web relaciona tanto el medio, el periodista y las audiencias, convertidas ahora en muchas ocasiones en un emisor y receptor que es autosuficiente para gestionar su información a través de la red.
La personalización que permite la red y la apertura de las forma comunicativas unido a un abaratamiento de los recursos tecnológicos ha permitido que la creatividad de las informaciones, así como su consecuencia a la hora de llegar a un target determinado, haya evolucionado hasta una forma de comunicación diferenciada donde prácticamente cada emisor de informaciones acaba por generar un estilo propio donde las características de la red de redes y las heredadas por el periodismo en papel acaban mezclándose y actualizándose (o volviendo a lo “retro” de una forma no muy bien definida.
Sin duda la eficiencia es la razón de ser de cualquier esquema comunicativo que se precie, y en internet esa eficiencia se puede contemplar desde tres puntos:
a) La eficiencia a la hora de captar un público cada vez más especializado y saturado de informaciones que parten desde distintos puntos pero sin variar en demasía. Es cierto que sin receptores no hay mensaje, al igual que sin oyentes no hay orador, pero un pensamiento excesivo en la captación de posibles usuarios-receptores a partir de un uso exacerbado de medios novedosos puede resultar contradictoria. En un mundo de Internet donde la fugacidad es norma, una información saturada y difícil de comprender conseguiría el efecto contrario
En esta página dan buenos consejos para enlazar con calidad a la vez que se busca una especialización: http://rvr.typepad.com/linotipo/2006/01/el_arte_de_enla.html
b) La eficiencia del mensaje, es decir, querer transmitir la voluntad del emisor. Los nuevos medios, sobre todo los blogs, permiten un escape, una forma de expresión hacia el mundo “real” y aprehendido por el emisor, es decir, el mundo propio de comprensión, el interpretativo, el opinativo…(internet será plataforma de emisión para ser escuchados) y otro que intente reflejar de forma objetiva y desinteresada el mundo donde ha acontecido la noticia y que el medio generalista no ha querido mostrar. Internet ha resultado una gran mina para este tipo de visiones, que se encuentran un mundo sin intermediarios y donde el emisor-receptor puede construir la realidad y seleccionar la requerida a través de las blogosferas, redes sociales etc.
Sin embargo, también hay excesos que deben evitarse. (pincha en la imagen para verla con más nitidez)

c) Por último, la eficiencia final trata sobre la economía y mantenimiento de las empresas informativas. Internet ofrecerá un sinnúmero de oportunidades para el negocio, eso sí, muy atomizado y especializado, lo cual, según el punto de vista, puede ser negativo (no se reunirá mucho dinero con poco público) o positivo: los targets estarán bien “amarrados”
De esta manera, la web relaciona tanto el medio, el periodista y las audiencias, convertidas ahora en muchas ocasiones en un emisor y receptor que es autosuficiente para gestionar su información a través de la red.
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Un periodista fragmentado
Reflexión sobre la clase del 4 de marzo
Con la llegada de Internet, el grado de autonomía de los emisores de información y periodistas ha sufrido un gran número de cambios. Por un lado, la multitud de plataformas que la red ofrece (Twitter, blogosfera, tumblr, webs personales) está permitiendo que el perfil de los informadores se convierta en algo mucho más propio y personal que antes de la revolución tecnológica.
Por otro lado, la aparición de la inmediatez unida al uso de Internet en dispositivos móviles y la fugacidad de las redes sociales de microblogging ha provocado que la inmediatez sea uno de los factores más destacables a la hora de cubrir información y satisfacer las necesidades de un receptor que ahora se informa en tiempo real.
Es esta inmediatez, incluso prisa en la producción informativa, unida también a la facilidad de uso, almacenaje, y difusión de Internet ha provocado que se eviten los intermediarios para llegar a la noticia definitiva. El punto de vista del periodista, así como su estilo a la hora de contar y comunicar lo que está ocurriendo y la propia narración del hecho en sí cobran importancia a partir del informador, consecuente por sí mismo, esto es, autónomo, de lo que ha contado.
El usuario, por lo tanto, podrá acceder también a la posibilidad de contar y publicar sus propias informaciones sin intermediarios, es decir, las informaciones periodísticas y el oficio informativo ya no se definirán en un nivel intermedio formado por intereses económicos ideológicos o de interés, sino que se regirán a través de la calidad, ajuste a lo narrado, diferentes puntos de vista y, sobre todo, la relación entre inmediatez y calidad.
De esta manera, el periodista podrá convertirse en el nuevo mediador de la información. Será un mediador no en cuanto a publicación, sino en cuanto a valor de oportunidad, basado en la satisfacción de los receptores y también valor añadido a partir de sus conocimientos. La escasez de factores como la cantidad de puntos de vista, causas, consecuencias y contexto informativo añadirán valor añadido a la información, y la voz de autoridad más que nunca será básica para conseguir que las informaciones profesionales perduren en los nuevos medios.
El periodista, asimismo, y a partir de su grado de autonomía se encontrará fragmentado entre las diferentes técnicas narrativas y comunicativas de las diferentes plataformas. R
Así, por ejemplo, en un periódico las informaciones estarán aún adscritas a la línea editorial y objetivos de la empresa, pero en un blog personal, la libertad será mayor al no estar unidas las opiniones personales con las del medio. Entre medias estarán las redes sociales, que al ser muchas veces nexo entre periodistas y medios, los cuales buscan la interactividad y mutimedialidad mediante estas redes, encontrarán el punto medio entre personalidad y autonomía e intermediarios económicos (empresariales).
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Bonus track: La relación confusa entre líneas editoriales, información y publicaciones personales quedó bien definida con el "affaire" de Vigalondo con El País, que albergaba su blog y decidió prescindir de sus servicios tras un chiste de humor negro en su cuenta personal de twitter. Recordemos lo ocurrido con una captura del último post de su blog:
Con la llegada de Internet, el grado de autonomía de los emisores de información y periodistas ha sufrido un gran número de cambios. Por un lado, la multitud de plataformas que la red ofrece (Twitter, blogosfera, tumblr, webs personales) está permitiendo que el perfil de los informadores se convierta en algo mucho más propio y personal que antes de la revolución tecnológica.
Por otro lado, la aparición de la inmediatez unida al uso de Internet en dispositivos móviles y la fugacidad de las redes sociales de microblogging ha provocado que la inmediatez sea uno de los factores más destacables a la hora de cubrir información y satisfacer las necesidades de un receptor que ahora se informa en tiempo real.
Es esta inmediatez, incluso prisa en la producción informativa, unida también a la facilidad de uso, almacenaje, y difusión de Internet ha provocado que se eviten los intermediarios para llegar a la noticia definitiva. El punto de vista del periodista, así como su estilo a la hora de contar y comunicar lo que está ocurriendo y la propia narración del hecho en sí cobran importancia a partir del informador, consecuente por sí mismo, esto es, autónomo, de lo que ha contado.
El usuario, por lo tanto, podrá acceder también a la posibilidad de contar y publicar sus propias informaciones sin intermediarios, es decir, las informaciones periodísticas y el oficio informativo ya no se definirán en un nivel intermedio formado por intereses económicos ideológicos o de interés, sino que se regirán a través de la calidad, ajuste a lo narrado, diferentes puntos de vista y, sobre todo, la relación entre inmediatez y calidad.
De esta manera, el periodista podrá convertirse en el nuevo mediador de la información. Será un mediador no en cuanto a publicación, sino en cuanto a valor de oportunidad, basado en la satisfacción de los receptores y también valor añadido a partir de sus conocimientos. La escasez de factores como la cantidad de puntos de vista, causas, consecuencias y contexto informativo añadirán valor añadido a la información, y la voz de autoridad más que nunca será básica para conseguir que las informaciones profesionales perduren en los nuevos medios.
El periodista, asimismo, y a partir de su grado de autonomía se encontrará fragmentado entre las diferentes técnicas narrativas y comunicativas de las diferentes plataformas. R
Así, por ejemplo, en un periódico las informaciones estarán aún adscritas a la línea editorial y objetivos de la empresa, pero en un blog personal, la libertad será mayor al no estar unidas las opiniones personales con las del medio. Entre medias estarán las redes sociales, que al ser muchas veces nexo entre periodistas y medios, los cuales buscan la interactividad y mutimedialidad mediante estas redes, encontrarán el punto medio entre personalidad y autonomía e intermediarios económicos (empresariales).
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Bonus track: La relación confusa entre líneas editoriales, información y publicaciones personales quedó bien definida con el "affaire" de Vigalondo con El País, que albergaba su blog y decidió prescindir de sus servicios tras un chiste de humor negro en su cuenta personal de twitter. Recordemos lo ocurrido con una captura del último post de su blog:
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viernes, 8 de abril de 2011
Reflexión vs. Acción (y 2)
Reflexión sobre el seminario "Herramientas creativas,periodistas innovadores"
Acto II: Acción
Para poder tocar el cambio (individual, no empresarial) de la información en Internet, también se programó en el congreso una mesa redonda donde se confirmó que el destino de internet es la acción, la decisión emprendedora y la originalidad
De esta forma, tres periodistas demostraron 3 de los usos que puede evidenciar la red para el éxito en la transmisión de informaciones:
En primer lugar, Iñaki Berazaluce confirmó la frescura y el espacio creativo que ofrece la red a cualquier usuario activo con ideas que contar. Su blog, Strambotic, es un reflejo de la facilidad de transmisión de datos y la relación inversión-éxito que pueden conseguirse a través de las posibilidades de internet, entendidas desde la originalidad y la creación.
Sin embargo, la red también puede ser entendida como una plataforma, un negocio más donde la comunidad no sea entendida como emisor y receptor (además de multiplicador) de las informaciones del sitio, sino como una respuesta a la inversión en base a la repercusión publicitaria. David Rojo, creador del periodista digital, participó en las jornadas, también incidió en el factor productivo (quizá económicamente) de la profesión periodística, mencionando que “una carrera en periodismo no sirve para nada” y que “el periodismo es escribir”, es decir, actuar moverse y conseguir un éxito propio.
Para cerrar las intervenciones, Luis Merino puso de manifiesto con su web sobre energías renovables que la gran capacidad de almacenamiento de la red es germen de periodismo y noticias especializadas, que a su vez, repercutirán en un público objetivo mucho más concreto, base quizá del éxito periodístico (ahí está la conexión con la parte reflexiva) con la nueva era tecnológica comandada por Internet.
Acto II: Acción
Para poder tocar el cambio (individual, no empresarial) de la información en Internet, también se programó en el congreso una mesa redonda donde se confirmó que el destino de internet es la acción, la decisión emprendedora y la originalidad
De esta forma, tres periodistas demostraron 3 de los usos que puede evidenciar la red para el éxito en la transmisión de informaciones:
En primer lugar, Iñaki Berazaluce confirmó la frescura y el espacio creativo que ofrece la red a cualquier usuario activo con ideas que contar. Su blog, Strambotic, es un reflejo de la facilidad de transmisión de datos y la relación inversión-éxito que pueden conseguirse a través de las posibilidades de internet, entendidas desde la originalidad y la creación.
Sin embargo, la red también puede ser entendida como una plataforma, un negocio más donde la comunidad no sea entendida como emisor y receptor (además de multiplicador) de las informaciones del sitio, sino como una respuesta a la inversión en base a la repercusión publicitaria. David Rojo, creador del periodista digital, participó en las jornadas, también incidió en el factor productivo (quizá económicamente) de la profesión periodística, mencionando que “una carrera en periodismo no sirve para nada” y que “el periodismo es escribir”, es decir, actuar moverse y conseguir un éxito propio.
Para cerrar las intervenciones, Luis Merino puso de manifiesto con su web sobre energías renovables que la gran capacidad de almacenamiento de la red es germen de periodismo y noticias especializadas, que a su vez, repercutirán en un público objetivo mucho más concreto, base quizá del éxito periodístico (ahí está la conexión con la parte reflexiva) con la nueva era tecnológica comandada por Internet.
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Reflexión vs. Acción (1)
Reflexión sobre el seminario "Herramientas creativas,periodistas innovadores"
Acto I: Reflexión
“Innovar a la hora de informar es Internet, y por lo tanto, la innovación debería ser el punto de partida.” Esta frase, pronunciada por “ “ en la presentación del seminario era clara, y las palabras de Homero Gil de Zúñiga lo confirmaron después. Para Gil de Zúñiga, internet debería significar el cambio total del periodismo, una nueva versión de la profesión donde los valores, en cambio, no se transformasen.
Y es quizá en esa dualidad donde se pudiera entender el futuro periodismo. Una división que aún no es visible pero que debe mostrarse y plantearse en las propuestas periodísticas de hoy en día. Así, el periodismo que hoy ya estamos experimentando en la red, más que buscar una evolución o cambio conjunto entre los valores del “viejo” periodismo y la adaptación de la información escrita a la red, debería plantearse desde dos ópticas distintas:
Por un lado, se podrían mantener unos valores que aún partan de una visión idealizada de la postura “impresa” anterior, es decir, una información contrastada, veraz y que ofrezca puntos de vista opcionales y novedosos, mientras que por otro se adapten esos contenidos a una comunicación completamente distinta por la aparición de los “new media”.
Así, y aunque desde muchos sectores se creía (y se cree) que la aparición de los nuevos medios tecnológicos destruya una jerarquía preexistente desde la que, precisamente, fluía la “información de calidad” contrastada mediante argumentos de autoridad; sin embargo lo que se proponía era una información cerrada, egoísta, encerrada en compartimentos estancos y unidireccional. Hoy, las audiencias, para Gil de Zúñiga, se comparten, ya no se deben a un medio que ofreciera una posición concreta o una postura individual. El usuario puede acceder, sin coste de oportunidad, a todo eso, por lo que la información está siendo contrastada, reenviada, y actualizada en tiempo real y en diferentes soportes llega hasta él desde múltiples y casi infinitos puntos. Una verdadera adaptación.
¿Cuál es el punto de partida de esta adaptación? Partiendo del análisis de Gil de Zúñiga, se encuentra en la desmediazión o falta de gatekeeping que internet impone a los contenidos. La aparición de la red de redes ha propiciado, para Gil de Zúñiga, un cambio de estructura, donde lo vertical, la información que se fabricaba de abajo hacia arriba en la estructura de las grandes empresas informativas, ha dejado paso a lo horizontal, a los múltiples puntos de acceso que permiten que, sin una mediación por encima, o sin trabas de tiempo o espacio, se publique en la red.
Por lo tanto, lo impuesto por la verticalidad, está dejando paso a la horizontalidad de internet. Los lectores de los periódicos impresos han pasado de un 70 por ciento de la población a tan solo un 30, mientras que en las redacciones, donde antes el cierre se ceñía como una guadaña, siguen trabajando durante 24 horas al día los 7 días de la semana.
El periodista, asimismo, y partiendo de la horizontalidad, ya no controla la información. Ahora debe destacar, especializarse y vivir por, para la información y según Gil de Zúñiga “aplicando en cada situación una opinión útil periodísticamente”, es decir, manteniendo los valores tradicionales: la información ha de ser útil para tener sentido.
Acto I: Reflexión
“Innovar a la hora de informar es Internet, y por lo tanto, la innovación debería ser el punto de partida.” Esta frase, pronunciada por “ “ en la presentación del seminario era clara, y las palabras de Homero Gil de Zúñiga lo confirmaron después. Para Gil de Zúñiga, internet debería significar el cambio total del periodismo, una nueva versión de la profesión donde los valores, en cambio, no se transformasen.
Y es quizá en esa dualidad donde se pudiera entender el futuro periodismo. Una división que aún no es visible pero que debe mostrarse y plantearse en las propuestas periodísticas de hoy en día. Así, el periodismo que hoy ya estamos experimentando en la red, más que buscar una evolución o cambio conjunto entre los valores del “viejo” periodismo y la adaptación de la información escrita a la red, debería plantearse desde dos ópticas distintas:
Por un lado, se podrían mantener unos valores que aún partan de una visión idealizada de la postura “impresa” anterior, es decir, una información contrastada, veraz y que ofrezca puntos de vista opcionales y novedosos, mientras que por otro se adapten esos contenidos a una comunicación completamente distinta por la aparición de los “new media”.
Así, y aunque desde muchos sectores se creía (y se cree) que la aparición de los nuevos medios tecnológicos destruya una jerarquía preexistente desde la que, precisamente, fluía la “información de calidad” contrastada mediante argumentos de autoridad; sin embargo lo que se proponía era una información cerrada, egoísta, encerrada en compartimentos estancos y unidireccional. Hoy, las audiencias, para Gil de Zúñiga, se comparten, ya no se deben a un medio que ofreciera una posición concreta o una postura individual. El usuario puede acceder, sin coste de oportunidad, a todo eso, por lo que la información está siendo contrastada, reenviada, y actualizada en tiempo real y en diferentes soportes llega hasta él desde múltiples y casi infinitos puntos. Una verdadera adaptación.
¿Cuál es el punto de partida de esta adaptación? Partiendo del análisis de Gil de Zúñiga, se encuentra en la desmediazión o falta de gatekeeping que internet impone a los contenidos. La aparición de la red de redes ha propiciado, para Gil de Zúñiga, un cambio de estructura, donde lo vertical, la información que se fabricaba de abajo hacia arriba en la estructura de las grandes empresas informativas, ha dejado paso a lo horizontal, a los múltiples puntos de acceso que permiten que, sin una mediación por encima, o sin trabas de tiempo o espacio, se publique en la red.
Por lo tanto, lo impuesto por la verticalidad, está dejando paso a la horizontalidad de internet. Los lectores de los periódicos impresos han pasado de un 70 por ciento de la población a tan solo un 30, mientras que en las redacciones, donde antes el cierre se ceñía como una guadaña, siguen trabajando durante 24 horas al día los 7 días de la semana.
El periodista, asimismo, y partiendo de la horizontalidad, ya no controla la información. Ahora debe destacar, especializarse y vivir por, para la información y según Gil de Zúñiga “aplicando en cada situación una opinión útil periodísticamente”, es decir, manteniendo los valores tradicionales: la información ha de ser útil para tener sentido.
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sábado, 2 de abril de 2011
Interactividad imaginaria
Reflexión sobre la clase del 10 de marzo
Hasta la llegada de internet; los medios, lo que hacían y lo que decían pertenecían a los emisores, que eran dueños y señores de la infomación, de sus implicaciones y de sus implicaturas, de lo que se sabía (porque se mostraba) y de lo que no. Hoy, sin embargo, con la red de redes, el panorama ha cambiado, y la información ya no fluye únicamente en una dirección, sino que se multiplica, es bidireccional y se transmite de forma exponencial más que lineal.
Sin embargo ¿por qué la capacidad de interactuar del usuario sigue siendo menor a la incidencia de otros rasgos de internet como la hipertextualidad o la actualización de los contenidos? Sin duda, la “culpa” es de unos medios aún supeditados a la versión de papel, de la que más que nacer evolucionan. Estos medios, aún prefieren la unidireccionalidad antes que la reprocidad. Así, las informaciones, aunque contengan invitaciones a la interactividad como son los comentarios aún solo ofrecen una estructura de pregunta/respuesta donde el usuario sigue ciñéndose a los intereses del emisor y a su mensaje. Los comentarios más que aportar novedad de contenidos acaban separando los dos mundos. Uno donde el emisor sigue dando una información que es única y otro donde los usuarios discuten entre sí sobre la implicaciones de la información que está más arriba.
Asimismo, la actitud tanto del emisor, en este caso periodista, como la del receptor, lector de las informaciones, aún está basada en el anterior modelo “de papel”. Los periodistas usan la red, en su mayoría, para ampliar su propia voz, no la voz de las noticias, de las informaciones. Así, redes sociales como twitter, que para los medios son entendidos como “tablones de anuncios” de sus noticias (véase el de “EL PAÍS”), para gran parte de los periodistas se convierten en sitios donde expresar una opinión propia o la de otros, con la que se está completamente de acuerdo o en desacuerdo. De esta forma, el periodista que usa de esta forma twitter (porque hay excepciones y notables) acaba por definirse completamente a sí mismo, lo cual no es negativo, porque el usuario conoce mejor al emisor y así puede comprender también mejor el mensaje, pero lo cual deja la forma de expresar las noticias en la nueva web aún por desarrollarse.
Por último, los medios, a pesar de mantener todavía una forma de comunicación web que está en desarrollo y sin perfeccionar, se suman rápidamente al progreso de las tecnologías y recursos más novedosos para publicitar su modernidad. Esto hace que, en ocasiones, la brecha digital que se presenta entre emisores-medios y receptores-usuarios (que no disponen de la capacidad tecnológica para comprender las informaciones por completo) vire hacia lo insalvable.
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Bonus track:
La confusión entre el mundo del periodismo tradicional y el basado en la web es aún tan grande que para intentar pasar de un lado a otro con el menor esfuerzo se ha creado un software. No hay nada mejor para describir esa "Interactividad imaginaria". Aquí está el spot
Hasta la llegada de internet; los medios, lo que hacían y lo que decían pertenecían a los emisores, que eran dueños y señores de la infomación, de sus implicaciones y de sus implicaturas, de lo que se sabía (porque se mostraba) y de lo que no. Hoy, sin embargo, con la red de redes, el panorama ha cambiado, y la información ya no fluye únicamente en una dirección, sino que se multiplica, es bidireccional y se transmite de forma exponencial más que lineal.
Sin embargo ¿por qué la capacidad de interactuar del usuario sigue siendo menor a la incidencia de otros rasgos de internet como la hipertextualidad o la actualización de los contenidos? Sin duda, la “culpa” es de unos medios aún supeditados a la versión de papel, de la que más que nacer evolucionan. Estos medios, aún prefieren la unidireccionalidad antes que la reprocidad. Así, las informaciones, aunque contengan invitaciones a la interactividad como son los comentarios aún solo ofrecen una estructura de pregunta/respuesta donde el usuario sigue ciñéndose a los intereses del emisor y a su mensaje. Los comentarios más que aportar novedad de contenidos acaban separando los dos mundos. Uno donde el emisor sigue dando una información que es única y otro donde los usuarios discuten entre sí sobre la implicaciones de la información que está más arriba.
Asimismo, la actitud tanto del emisor, en este caso periodista, como la del receptor, lector de las informaciones, aún está basada en el anterior modelo “de papel”. Los periodistas usan la red, en su mayoría, para ampliar su propia voz, no la voz de las noticias, de las informaciones. Así, redes sociales como twitter, que para los medios son entendidos como “tablones de anuncios” de sus noticias (véase el de “EL PAÍS”), para gran parte de los periodistas se convierten en sitios donde expresar una opinión propia o la de otros, con la que se está completamente de acuerdo o en desacuerdo. De esta forma, el periodista que usa de esta forma twitter (porque hay excepciones y notables) acaba por definirse completamente a sí mismo, lo cual no es negativo, porque el usuario conoce mejor al emisor y así puede comprender también mejor el mensaje, pero lo cual deja la forma de expresar las noticias en la nueva web aún por desarrollarse.
Por último, los medios, a pesar de mantener todavía una forma de comunicación web que está en desarrollo y sin perfeccionar, se suman rápidamente al progreso de las tecnologías y recursos más novedosos para publicitar su modernidad. Esto hace que, en ocasiones, la brecha digital que se presenta entre emisores-medios y receptores-usuarios (que no disponen de la capacidad tecnológica para comprender las informaciones por completo) vire hacia lo insalvable.
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Bonus track:
La confusión entre el mundo del periodismo tradicional y el basado en la web es aún tan grande que para intentar pasar de un lado a otro con el menor esfuerzo se ha creado un software. No hay nada mejor para describir esa "Interactividad imaginaria". Aquí está el spot
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viernes, 1 de abril de 2011
Actualización: una continuidad desde ópticas diferentes
Reflexión sobre la clase del 3 de marzo
La actualización es quizá, uno de los aspectos que más han variado la forma de trabajar de los periodistas desde la aparición de internet. Desde una periodicidad donde el cierre de la edición cerraba un trabajo que las previsiones de la mañana habían abierto para los periodistas; la aparición de las nuevas tecnologías abrió un espacio de información donde la ubicuidad y la continuidad en el proceso de “fabricación” de las noticias han tomado el mando dentro de la organización de las redacciones y del trabajo periodístico.
Este vídeo nos dará una idea de cómo un diario digital, se articula a través de la actualización. En el, el redactor jefe de "El cronista" mostrará el trabajo de la redacción:
Este cambio y organización de la profesión de la información muestran evoluciones en diferentes vertientes y pueden, por lo tanto, analizarse desde distintas ópticas.
La primera de ellas es el interés del periodista a la hora de abordar e incidir en los puntos clave de la actualidad. Los nuevos medios y sus usuarios apremian al periodista para que sea rápido a la hora de captar las informaciones y ofrezca una información en la que el usuario también va a buscar la rapidez. Es así porque el usuario ya no se detiene ante el periódico, sino que accede a él (aunque ya ni siquiera es “periódico”) dentro de su navegación fugaz y de la multitarea.
Por lo tanto, y en vista de este hecho, el periodista puede encontrarse ante una dicotomía: interesarse en cómo usar lo multimedia para ofrecer una información veraz, de calidad y contrastada. Actualizar la misma información desde distintos ángulos. Pero, sin embargo, también puede centrarse en el usuario y su rapidez, actualizando ofreciendo flashes breves, ideas concisas y claras que el usuario agarrará (o no) en su frenética navegación.
La segunda óptica consiste en dilucidar hacia dónde se dirige la actualización. En primer lugar la actualización puede dirigirse hacia “las bambalinas” del medio, es decir, actualizar la información buscando un usuario que acceda a través de los buscadores. De esta forma, y pensando en el posicionamiento SEO, se actualizarían los medios basándose en el interés general para encontrar nuevos usuarios. Las noticias de este grupo deberían tener más de rapidez que de ampliación, y más espectacularidad que análisis.
Sin embargo, también se puede actualizar hacia fuera, es decir, pensando en los usuarios que ya responden al perfil de usuario del medio y buscando que éste encuentre lo que busca y permanezca fiel a las informaciones que se publican. Las noticias, en este caso, responderían a los intereses particulares del público objetivo y a esa forma de “ver el mundo” , que se transformará en los puntos de vista analíticos y en el uso de lo multimedia.
Por último, advertir que la actualización, más allá de su objetivo ha de dar una sensación de continuidad. La actualización se traducirá en el interés del usuario, y repercutirá de forma directa y positiva en el público de las informaciones. El tiempo de un usuario en internet está muy repartido, y en muchas ocasiones su uso es prácticamente automático, por lo que entrar en los automatismos del usuario se antojaría decisivo para los medios dentro de Internet.
La actualización es quizá, uno de los aspectos que más han variado la forma de trabajar de los periodistas desde la aparición de internet. Desde una periodicidad donde el cierre de la edición cerraba un trabajo que las previsiones de la mañana habían abierto para los periodistas; la aparición de las nuevas tecnologías abrió un espacio de información donde la ubicuidad y la continuidad en el proceso de “fabricación” de las noticias han tomado el mando dentro de la organización de las redacciones y del trabajo periodístico.
Este vídeo nos dará una idea de cómo un diario digital, se articula a través de la actualización. En el, el redactor jefe de "El cronista" mostrará el trabajo de la redacción:
Este cambio y organización de la profesión de la información muestran evoluciones en diferentes vertientes y pueden, por lo tanto, analizarse desde distintas ópticas.
La primera de ellas es el interés del periodista a la hora de abordar e incidir en los puntos clave de la actualidad. Los nuevos medios y sus usuarios apremian al periodista para que sea rápido a la hora de captar las informaciones y ofrezca una información en la que el usuario también va a buscar la rapidez. Es así porque el usuario ya no se detiene ante el periódico, sino que accede a él (aunque ya ni siquiera es “periódico”) dentro de su navegación fugaz y de la multitarea.
Por lo tanto, y en vista de este hecho, el periodista puede encontrarse ante una dicotomía: interesarse en cómo usar lo multimedia para ofrecer una información veraz, de calidad y contrastada. Actualizar la misma información desde distintos ángulos. Pero, sin embargo, también puede centrarse en el usuario y su rapidez, actualizando ofreciendo flashes breves, ideas concisas y claras que el usuario agarrará (o no) en su frenética navegación.
La segunda óptica consiste en dilucidar hacia dónde se dirige la actualización. En primer lugar la actualización puede dirigirse hacia “las bambalinas” del medio, es decir, actualizar la información buscando un usuario que acceda a través de los buscadores. De esta forma, y pensando en el posicionamiento SEO, se actualizarían los medios basándose en el interés general para encontrar nuevos usuarios. Las noticias de este grupo deberían tener más de rapidez que de ampliación, y más espectacularidad que análisis.
Sin embargo, también se puede actualizar hacia fuera, es decir, pensando en los usuarios que ya responden al perfil de usuario del medio y buscando que éste encuentre lo que busca y permanezca fiel a las informaciones que se publican. Las noticias, en este caso, responderían a los intereses particulares del público objetivo y a esa forma de “ver el mundo” , que se transformará en los puntos de vista analíticos y en el uso de lo multimedia.
Por último, advertir que la actualización, más allá de su objetivo ha de dar una sensación de continuidad. La actualización se traducirá en el interés del usuario, y repercutirá de forma directa y positiva en el público de las informaciones. El tiempo de un usuario en internet está muy repartido, y en muchas ocasiones su uso es prácticamente automático, por lo que entrar en los automatismos del usuario se antojaría decisivo para los medios dentro de Internet.
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jueves, 24 de marzo de 2011
Géneros e hipertexto
Reflexión sobre la clase del 25 de Febrero
¿Existe una clasificación de géneros propiamente dicha en internet? ¿Qué parte de los contenidos son los que deben ser tenidos en cuenta a la hora de analizar una información y conocer su género?
La aparición de hipertexto con la irrupción y evolución de internet, y el propio desarrollo de las plataformas periodísticas en la red, basado en el diseño en papel hayan creado unos límites de géneros que, aunque existen, son muy difíciles de abarcar. Así, y aunque los periódicos digitales sigan manteniendo la división por secciones y son muy visibles las particularidades de cada género: crónica, noticia o reportaje…la información es ahora un conjunto, donde lo multimedia se mezcla con lo textual mientras lo hipertextual logra que los límites queden completamente desdibujados y difusos.
De esta forma, una crónica de, pongamos, un partido de fútbol, puede transformarse a través de los enlaces a las declaraciones de los entrenadores o mediante la adición de un vídeo de una entrevista a un jugador o de “lo que el ojo no vio”
Por otra parte, el trabajo de una página web ha pasado de ser individual (un único periodista era el que definía el estilo de un producto único y estanco dentro de una página) para convertirse en colectivo, donde los filetes ya no existen y tanto la participación de un receptor que es ya emisor unida a la confluencia de enlaces hacia otras informaciones que, de una forma u otra, también se añaden (y deben ser tratadas como añadidos) al mensaje inicial.
El reflejo de este cambio se halla en el tratamiento de la noticia, donde la pirámide invertida deja de tener sentido para convertirse en algo cada vez más breve y donde las ampliaciones e implicaciones de los sucesos narrados quedan convertidos en hipertexto. La rapidez de la navegación en internet
De esta forma, y a partir de esta filosofía, se pueden distinguir varios tipos de texto a través de la óptica de la hipertextualidad:
Géneros conectados: aquellos que dan información extra sobre los protagonistas de la noticia.
Géneros documentados: dan al hipertexto una función con mayor profundidad y donde el receptor conoce antecedentes consecuencias y contexto de las noticias
Géneros dialógicos: Aquellos que utilizan el hipertexto como una forma para interrelacionar diferentes formas multimedia de acercarse a la información.
¿Existe una clasificación de géneros propiamente dicha en internet? ¿Qué parte de los contenidos son los que deben ser tenidos en cuenta a la hora de analizar una información y conocer su género?
La aparición de hipertexto con la irrupción y evolución de internet, y el propio desarrollo de las plataformas periodísticas en la red, basado en el diseño en papel hayan creado unos límites de géneros que, aunque existen, son muy difíciles de abarcar. Así, y aunque los periódicos digitales sigan manteniendo la división por secciones y son muy visibles las particularidades de cada género: crónica, noticia o reportaje…la información es ahora un conjunto, donde lo multimedia se mezcla con lo textual mientras lo hipertextual logra que los límites queden completamente desdibujados y difusos.
De esta forma, una crónica de, pongamos, un partido de fútbol, puede transformarse a través de los enlaces a las declaraciones de los entrenadores o mediante la adición de un vídeo de una entrevista a un jugador o de “lo que el ojo no vio”
Por otra parte, el trabajo de una página web ha pasado de ser individual (un único periodista era el que definía el estilo de un producto único y estanco dentro de una página) para convertirse en colectivo, donde los filetes ya no existen y tanto la participación de un receptor que es ya emisor unida a la confluencia de enlaces hacia otras informaciones que, de una forma u otra, también se añaden (y deben ser tratadas como añadidos) al mensaje inicial.
El reflejo de este cambio se halla en el tratamiento de la noticia, donde la pirámide invertida deja de tener sentido para convertirse en algo cada vez más breve y donde las ampliaciones e implicaciones de los sucesos narrados quedan convertidos en hipertexto. La rapidez de la navegación en internet
De esta forma, y a partir de esta filosofía, se pueden distinguir varios tipos de texto a través de la óptica de la hipertextualidad:
Géneros conectados: aquellos que dan información extra sobre los protagonistas de la noticia.
Géneros documentados: dan al hipertexto una función con mayor profundidad y donde el receptor conoce antecedentes consecuencias y contexto de las noticias
Géneros dialógicos: Aquellos que utilizan el hipertexto como una forma para interrelacionar diferentes formas multimedia de acercarse a la información.
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jueves, 24 de febrero de 2011
De la cuadrícula a la multimedialidad: un cambio por dentro y por fuera
Reflexión sobre la clase del 18 de febrero
Internet no solo cambia la manera de comunicar, de informar, de emitir mensajes, sino que también cambia la forma de percibir y de recibir la información. Ante una pantalla multitarea donde el visitante o posible lector se mueve de forma rápida, buscando una idea general de cada suceso, los periódicos han debido cambiar su estereotipia y adaptarse a la pantalla del ordenador.
Ruth Martínez, profesora en la Universidad de Alcalá de Henares, incide sobre este hecho en una entrevista concedida a Radio 5
Por otra parte, en un estudio desglosado por mi compañero Javier Ramos, se planteaban las diferentes formas de llegar al espectador de forma rápida y planeando captar su atención de la forma más sencilla posible, y una vez con ella, mantenerla el máximo tiempo posible. Así, detalles como la colocación de las noticias (normalmente en tridente) o el uso de una tipografía adecuada son factores decisivos a la hora de satisfacer al destinatario de las informaciones.
Dentro de esta adaptación, el uso de lo multimedia también jugará un papel muy importante a la hora de que el posible visitante satisfaga sus necesidades de información de forma completa y que, además, logre un tipo de conocimiento más allá del que buscaba. Por ejemplo, el uso de una buena fotografía o de un corte grabado a un personaje pueden aportar matices distintos a la recepción de la noticia. Una imagen diferente ofrecerá un punto de vista distinto y aportará personalidad al sitio web. El sonido, en cambio, pondrá los matices que no podrán encontrarse en la trascripción al papel.
Sin embargo, los cambios de los medios tradicionales escritos con respecto a la aparición de internet no pueden cuantificarse tan sólo mirando hacia el diseño, esto es, hacia fuera, sino que también hay que mirar hacia la transformación interna. La convergencia tecnológica está creando unos medios que ya no son únicos, sino que se convierten en “metamedios” donde todo formato de información tiene cabida para informar al usuario desde varias vertientes.
Asimismo, las redacciones se están descentralizando por la cobertura que Internet provee, los contenidos se producen y suben prácticamente en el acto gracias a los gestores de datos, ahorrando mucho tiempo. Asimismo las audiencias están cambiando también, ya que también participan de esa rapidez, consumiendo y desechando información a partes iguales mientras navegan por internet.
El cambio sigue su curso con los nuevos dispositivos digitales, como los smartphones y tabletas, que obligan a pensar en un tipo diferente de pantalla, no solo en cuanto a tamaño, sino también en cuanto a velocidad, ya que a la velocidad propia de Internet se le suma la del día a día. El orden y localización de los contenidos es ahora más importante que nunca, y su actualización y rapidez de transmisión, casi una obligación.
Internet no solo cambia la manera de comunicar, de informar, de emitir mensajes, sino que también cambia la forma de percibir y de recibir la información. Ante una pantalla multitarea donde el visitante o posible lector se mueve de forma rápida, buscando una idea general de cada suceso, los periódicos han debido cambiar su estereotipia y adaptarse a la pantalla del ordenador.
Ruth Martínez, profesora en la Universidad de Alcalá de Henares, incide sobre este hecho en una entrevista concedida a Radio 5
Por otra parte, en un estudio desglosado por mi compañero Javier Ramos, se planteaban las diferentes formas de llegar al espectador de forma rápida y planeando captar su atención de la forma más sencilla posible, y una vez con ella, mantenerla el máximo tiempo posible. Así, detalles como la colocación de las noticias (normalmente en tridente) o el uso de una tipografía adecuada son factores decisivos a la hora de satisfacer al destinatario de las informaciones.
Dentro de esta adaptación, el uso de lo multimedia también jugará un papel muy importante a la hora de que el posible visitante satisfaga sus necesidades de información de forma completa y que, además, logre un tipo de conocimiento más allá del que buscaba. Por ejemplo, el uso de una buena fotografía o de un corte grabado a un personaje pueden aportar matices distintos a la recepción de la noticia. Una imagen diferente ofrecerá un punto de vista distinto y aportará personalidad al sitio web. El sonido, en cambio, pondrá los matices que no podrán encontrarse en la trascripción al papel.
Sin embargo, los cambios de los medios tradicionales escritos con respecto a la aparición de internet no pueden cuantificarse tan sólo mirando hacia el diseño, esto es, hacia fuera, sino que también hay que mirar hacia la transformación interna. La convergencia tecnológica está creando unos medios que ya no son únicos, sino que se convierten en “metamedios” donde todo formato de información tiene cabida para informar al usuario desde varias vertientes.
Asimismo, las redacciones se están descentralizando por la cobertura que Internet provee, los contenidos se producen y suben prácticamente en el acto gracias a los gestores de datos, ahorrando mucho tiempo. Asimismo las audiencias están cambiando también, ya que también participan de esa rapidez, consumiendo y desechando información a partes iguales mientras navegan por internet.
El cambio sigue su curso con los nuevos dispositivos digitales, como los smartphones y tabletas, que obligan a pensar en un tipo diferente de pantalla, no solo en cuanto a tamaño, sino también en cuanto a velocidad, ya que a la velocidad propia de Internet se le suma la del día a día. El orden y localización de los contenidos es ahora más importante que nunca, y su actualización y rapidez de transmisión, casi una obligación.
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Desmediación y Personalización ¿Cambio del modelo comunicativo?
Reflexión sobre las clases de los días 10 y 11 de febrero
Al volver a trabajar sobre los conceptos que se trataron en estas dos clases: desmediación (los dos días) y personalización (el día 11) e intentar reflexionar sobre ellos de forma separada y ofrecer dos entradas diferenciadas, he caído en la cuenta de que ambas características de la red (una de ellas fundamental y otra achacada a Internet por muchos), cambian de forma completa un solo proceso: el proceso de la comunicación.
El esquema tradicional y estereotipo de las interacciones comunicativas (emisor-receptor-mensaje) queda completamente transformado por la aparición de las nuevas tecnologías solamente a partir de tan sólo estos dos conceptos. Por tanto, si incidimos sobre ellos y después extrapolamos a todas las variables que ha introducido internet en el proceso de la transmisión, recepción y tratamiento de la información, nos podemos dar cuenta no ya del cambio, sino del giro que ha conllevado la evolución de la sociedad tradicional a la sociedad de la información.
La desmediación (o realmente la eliminación de las características tradicionales de un medio, esto es, la transformación de éste) define el cambio de la profesión periodística con la aparición de Internet. El periodista ya no es el único que puede informar de forma exclusiva, sino que la pluralidad de la red provoca que cualquier usuario con acceso a Internet pueda, usando los servicios que la web ofrece, informar con un velo de veracidad, de cualquier asunto. Sus causas están claras y a la vez pueden resultar contradictorias.
En primer lugar, la hipertextualidad y la libertad de la red provocan que una misma información pueda ser publicada una y otra vez sin que se sepa su procedencia real. Este hecho puede traducirse como un aumento de los intermediarios. Por otro lado, un periodista puede informar sin intermediarios ni editorial directamente en la red. ¿Cuál es el problema por lo tanto? La igualdad de ambas figuras. Sin una cultura mediática basada en la web, un usuario medio asocia la publicación en los diarios en papel con la publicación en, por ejemplo un blog o en una página web propia, llevando a la identidad del periodista a una crisis difícil de cuantificar.
¿Cómo afecta esto al modelo tradicional de comunicación? Los emisores pierden identidad y el mensaje pasa a ser despersonalizado e igualitario, sin argumentos de autoridad y sin que se tenga en cuenta la veracidad, coherencia y contraste de los hechos.
Por el otro lado, la personalización habla de un receptor que ha cambiado…y si el receptor cambia también lo hará el mensaje para que sea eficaz. Desde un broadcasting y narrowcasting que produjeron la implantación de la agenda setting, el pointcasting que ha aparecido con la implantación definitiva de internet (contenidos personalizados para públicos muy concretos) ha provocado que los receptores construyan sus informaciones seleccionando los emisores, a través de, por ejemplo, lectores RSS. Ahora el individuo es el que elige cómo y de qué manera quiere ser informado. El mensaje, de esta manera, debe ganar en valor añadido y llamar la atención del espectador.
Los contenidos, entonces pasarán a ser más espectaculares y atractivos en su apariencia mientras se especializan a pasos agigantados. La aparición de internet también unifica al receptor con el emisor en una suerte de “lectoautor”, donde lleva un diario según Nicholas (“Daily me”) con el que acabará por configurar la sociedad y la información que circula en ella.
Al volver a trabajar sobre los conceptos que se trataron en estas dos clases: desmediación (los dos días) y personalización (el día 11) e intentar reflexionar sobre ellos de forma separada y ofrecer dos entradas diferenciadas, he caído en la cuenta de que ambas características de la red (una de ellas fundamental y otra achacada a Internet por muchos), cambian de forma completa un solo proceso: el proceso de la comunicación.
El esquema tradicional y estereotipo de las interacciones comunicativas (emisor-receptor-mensaje) queda completamente transformado por la aparición de las nuevas tecnologías solamente a partir de tan sólo estos dos conceptos. Por tanto, si incidimos sobre ellos y después extrapolamos a todas las variables que ha introducido internet en el proceso de la transmisión, recepción y tratamiento de la información, nos podemos dar cuenta no ya del cambio, sino del giro que ha conllevado la evolución de la sociedad tradicional a la sociedad de la información.
La desmediación (o realmente la eliminación de las características tradicionales de un medio, esto es, la transformación de éste) define el cambio de la profesión periodística con la aparición de Internet. El periodista ya no es el único que puede informar de forma exclusiva, sino que la pluralidad de la red provoca que cualquier usuario con acceso a Internet pueda, usando los servicios que la web ofrece, informar con un velo de veracidad, de cualquier asunto. Sus causas están claras y a la vez pueden resultar contradictorias.
En primer lugar, la hipertextualidad y la libertad de la red provocan que una misma información pueda ser publicada una y otra vez sin que se sepa su procedencia real. Este hecho puede traducirse como un aumento de los intermediarios. Por otro lado, un periodista puede informar sin intermediarios ni editorial directamente en la red. ¿Cuál es el problema por lo tanto? La igualdad de ambas figuras. Sin una cultura mediática basada en la web, un usuario medio asocia la publicación en los diarios en papel con la publicación en, por ejemplo un blog o en una página web propia, llevando a la identidad del periodista a una crisis difícil de cuantificar.
¿Cómo afecta esto al modelo tradicional de comunicación? Los emisores pierden identidad y el mensaje pasa a ser despersonalizado e igualitario, sin argumentos de autoridad y sin que se tenga en cuenta la veracidad, coherencia y contraste de los hechos.
Por el otro lado, la personalización habla de un receptor que ha cambiado…y si el receptor cambia también lo hará el mensaje para que sea eficaz. Desde un broadcasting y narrowcasting que produjeron la implantación de la agenda setting, el pointcasting que ha aparecido con la implantación definitiva de internet (contenidos personalizados para públicos muy concretos) ha provocado que los receptores construyan sus informaciones seleccionando los emisores, a través de, por ejemplo, lectores RSS. Ahora el individuo es el que elige cómo y de qué manera quiere ser informado. El mensaje, de esta manera, debe ganar en valor añadido y llamar la atención del espectador.
Los contenidos, entonces pasarán a ser más espectaculares y atractivos en su apariencia mientras se especializan a pasos agigantados. La aparición de internet también unifica al receptor con el emisor en una suerte de “lectoautor”, donde lleva un diario según Nicholas (“Daily me”) con el que acabará por configurar la sociedad y la información que circula en ella.
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Desde la reticencia a la evolución
Reflexión sobre la clase del 4 de Febrero
Tras la revolución tecnológica que supone la implantación de Internet, construida por sus usuarios paso a paso tras una continua evolución que mezclaba descubrimiento y creatividad a partes iguales, se creó un nuevo mundo de información donde su comprensión, más que sencilla, se convertía en compleja y en un trabajo añadido. De este modo, para quienes fueron reacios a admitirla o la menospreciaron en un principio o para los que decidieron acomodarse en un mundo conocido y cómodo del que conocían todos los entresijos y en el que confiaban, la sucesión lenta de los hechos se convirtió en un cambio brusco y en un vacío inminente ante sus pies
El modelo que refleja este punto son las grandes empresas informativas basadas, sobre todo, en el papel. Con la aparición de internet, estas decidieron que su producto era valioso de por sí y prácticamente indestructible, creyendo que las letras escritas en una pantalla perdían valor por su falta de tangibilidad y por lo etéreo de su permanencia. En cambio, vieron posibilidades de negocio para publicitar (más que difundir) sus objetivos, y empezaron a entrar de forma superficial en Internet mientras éste acometía un cambio en las cosas más profundo, prácticamente un vuelco.
Más tarde, los grandes diarios decidieron continuar en Internet con su máxima “Información=dinero” y comenzaron a cobrar por los contenidos en internet sin proponer ningún valor añadido a la hora de pagar. Fracasaron mientras otros portales novedosos informaban de forma rápida veraz y útil con los únicos ingresos que la publicidad les proporcionaba.
Perdida la franja de negocio y su difusión a través de la red, los grandes periódicos tuvieron que adaptarse a la red, volviendo a ofrecer de forma gratuita la información a la vez que perdían lectores en papel. Lo tangible ya no aportaba prácticamente nada y la rapidez e interacción que la red proponía acabó por llamarse “crisis del modelo” en vez de “cambio en las formas de producción”
“Die Zeit”, semanario alemán y cuyo éxito en su versión papel se trató en la clase de la que surge esta reflexión, ha sabido sobreponerse y prever la caída de los medios tradicionales partiendo de la recuperación del valor añadido y del reposo que ocasiona el papel. En el mundo multitarea que es Internet, Die Zeit ha encontrado su nicho: informaciones reposadas y contrastadas frente a la rapidez y falta de rigor del que en ocasiones adolece la red de redes. El diario busca acoplarse al lector al igual que una página web lo haría, y utilizar el potencial de la red en su versión on-line para implementar nuevos contenidos que se ajusten a la demanda.
Para el director de este semanario, del que pudimos leer una entrevista en esta asignatura, el medio digital y el medio tradicional deben convivir basándose en distintos caminos, no en entes artificiales que encajen a presión en los nuevos medios multimedia.
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Bonus:
RTVE en su página web ofrece una vuelta de tuerca en este artículo, que trata sobre la compra de la multinacional AOL del huffington post, un fresco y rentable diario con contenidos exclusivos en Internet:
AOL y el "Huffington Post", ¿contenidos a granel o nuevo periodismo?
Tras la revolución tecnológica que supone la implantación de Internet, construida por sus usuarios paso a paso tras una continua evolución que mezclaba descubrimiento y creatividad a partes iguales, se creó un nuevo mundo de información donde su comprensión, más que sencilla, se convertía en compleja y en un trabajo añadido. De este modo, para quienes fueron reacios a admitirla o la menospreciaron en un principio o para los que decidieron acomodarse en un mundo conocido y cómodo del que conocían todos los entresijos y en el que confiaban, la sucesión lenta de los hechos se convirtió en un cambio brusco y en un vacío inminente ante sus pies
El modelo que refleja este punto son las grandes empresas informativas basadas, sobre todo, en el papel. Con la aparición de internet, estas decidieron que su producto era valioso de por sí y prácticamente indestructible, creyendo que las letras escritas en una pantalla perdían valor por su falta de tangibilidad y por lo etéreo de su permanencia. En cambio, vieron posibilidades de negocio para publicitar (más que difundir) sus objetivos, y empezaron a entrar de forma superficial en Internet mientras éste acometía un cambio en las cosas más profundo, prácticamente un vuelco.
Más tarde, los grandes diarios decidieron continuar en Internet con su máxima “Información=dinero” y comenzaron a cobrar por los contenidos en internet sin proponer ningún valor añadido a la hora de pagar. Fracasaron mientras otros portales novedosos informaban de forma rápida veraz y útil con los únicos ingresos que la publicidad les proporcionaba.
Perdida la franja de negocio y su difusión a través de la red, los grandes periódicos tuvieron que adaptarse a la red, volviendo a ofrecer de forma gratuita la información a la vez que perdían lectores en papel. Lo tangible ya no aportaba prácticamente nada y la rapidez e interacción que la red proponía acabó por llamarse “crisis del modelo” en vez de “cambio en las formas de producción”
“Die Zeit”, semanario alemán y cuyo éxito en su versión papel se trató en la clase de la que surge esta reflexión, ha sabido sobreponerse y prever la caída de los medios tradicionales partiendo de la recuperación del valor añadido y del reposo que ocasiona el papel. En el mundo multitarea que es Internet, Die Zeit ha encontrado su nicho: informaciones reposadas y contrastadas frente a la rapidez y falta de rigor del que en ocasiones adolece la red de redes. El diario busca acoplarse al lector al igual que una página web lo haría, y utilizar el potencial de la red en su versión on-line para implementar nuevos contenidos que se ajusten a la demanda.
Para el director de este semanario, del que pudimos leer una entrevista en esta asignatura, el medio digital y el medio tradicional deben convivir basándose en distintos caminos, no en entes artificiales que encajen a presión en los nuevos medios multimedia.
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Bonus:
RTVE en su página web ofrece una vuelta de tuerca en este artículo, que trata sobre la compra de la multinacional AOL del huffington post, un fresco y rentable diario con contenidos exclusivos en Internet:
AOL y el "Huffington Post", ¿contenidos a granel o nuevo periodismo?
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miércoles, 23 de febrero de 2011
La transformación de la narrativa en la red de redes
Análisis y reflexión sobre la comunicación “ La nueva narrativa en el periodismo binario” de David Caldevilla y Cristina González en “ el XI Congreso de Periodismo Digital de Huesca
La narrativa en internet, para Caldevilla y González, es uno de los conceptos centrales que deben ser analizados a la hora de intentar examinar los cambios que ha producido y aún está produciendo Internet a la hora de comunicarnos e informarnos. La adaptación de los usuarios al nuevo medio ha sido más rápida (una vez más) que la de los gestores de contenido, que según los autores, han tenido que avanzar en tres oleadas para poder adaptarse a un público que, lentamente, iba solicitando otro tipo de información.
Así, en un primer acercamiento, los medios tradicionales volcaron sus contenidos a la web simplemente intentando difundir, llegar a un número mayor de personas, pero recelosos aún con la gratuidad que el nuevo medio pregonaba. Posteriormente, y de forma tímida, nuevos medios de narrar se fueron desarrollando adaptándose a la red, pero el papel aún estaba presente y era la apuesta principal Existía una evolución y se negaba tratándola como algo minoritario, como una pantalla más que sumar al invencible papel. Sin embargo y en la actualidad, la verdadera identidad del medio on-line se ha impuesto y ha logrado desarrollar una forma de narrativa propia que aún está surgiendo, una narrativa donde el papel ha dejado paso a la multimedialidad y al mosaico de la integración de los medios en la cuarta pantalla que es el ordenador.
Así, las características propias de la narrativa serán las de la propia red. En primer lugar la memoria, que permite un acceso para todos y a todos los contenidos de una forma ordenada y rápida. La narración se convierte así en algo pensado más allá del propio texto, en su contexto y en sus apoyos históricos a los que ahora se puede acceder con tan solo un click en el ratón. En segundo lugar la interactividad también se suma a esta realidad: los usuarios también construirán el texto. De la columna se ha pasado al post, un texto vivo que puede ser matizado, puntualizado y ampliado con el tiempo gracias a los usuarios. Asimismo también será un texto personalizable, a partir de los diferentes sitios web y mediante lectores RSS, el usuario se fabricará su propia página de información, donde sus intereses confluyan y se satisfagan.
Para finalizar con estas características, dos de ellas centran todas las demás: la multimedialidad, que provoca que los textos no se hagan solo para ser leídos y que también provoca la confluencia de los medios, haciendo que ya no sean compartimentos estancos, sino vasos comunicantes que trabajan en conjunto y no en sectores separados. El otro punto de giro fundamental de la narrativa en Internet es la hipertextualidad, que convierte los textos en una puerta infinita hacia el conocimiento y hacia la contextulaización de los textos. Para Caldevilla y González será la base del 3.0.
La nueva narrativa por tanto ha de llenarse del valor añadido del que estas características le están proveyendo, ser medio y no fuente de la información siguiendo unas estrategias como el Gatekeeping mixto, donde el cliente escoge selecciona y crea su propio medio (a partir de la interactividad y de la personalización). La multiedición en tiempo real producto también de lo interactivo; ahora existirá una doble retroalimentación para estos dos autores. Existirá un lectoautor a través de la interactividad que tiene Internet. Ahora existe una inteligencia colectiva donde los contenidos perduran y se transforman.
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Bonus:
He encontrado en YouTube este buen vídeo explicativo sobre los cambios de la narrativa y la praxis de esta en internet:
La narrativa en internet, para Caldevilla y González, es uno de los conceptos centrales que deben ser analizados a la hora de intentar examinar los cambios que ha producido y aún está produciendo Internet a la hora de comunicarnos e informarnos. La adaptación de los usuarios al nuevo medio ha sido más rápida (una vez más) que la de los gestores de contenido, que según los autores, han tenido que avanzar en tres oleadas para poder adaptarse a un público que, lentamente, iba solicitando otro tipo de información.
Así, en un primer acercamiento, los medios tradicionales volcaron sus contenidos a la web simplemente intentando difundir, llegar a un número mayor de personas, pero recelosos aún con la gratuidad que el nuevo medio pregonaba. Posteriormente, y de forma tímida, nuevos medios de narrar se fueron desarrollando adaptándose a la red, pero el papel aún estaba presente y era la apuesta principal Existía una evolución y se negaba tratándola como algo minoritario, como una pantalla más que sumar al invencible papel. Sin embargo y en la actualidad, la verdadera identidad del medio on-line se ha impuesto y ha logrado desarrollar una forma de narrativa propia que aún está surgiendo, una narrativa donde el papel ha dejado paso a la multimedialidad y al mosaico de la integración de los medios en la cuarta pantalla que es el ordenador.
Así, las características propias de la narrativa serán las de la propia red. En primer lugar la memoria, que permite un acceso para todos y a todos los contenidos de una forma ordenada y rápida. La narración se convierte así en algo pensado más allá del propio texto, en su contexto y en sus apoyos históricos a los que ahora se puede acceder con tan solo un click en el ratón. En segundo lugar la interactividad también se suma a esta realidad: los usuarios también construirán el texto. De la columna se ha pasado al post, un texto vivo que puede ser matizado, puntualizado y ampliado con el tiempo gracias a los usuarios. Asimismo también será un texto personalizable, a partir de los diferentes sitios web y mediante lectores RSS, el usuario se fabricará su propia página de información, donde sus intereses confluyan y se satisfagan.
Para finalizar con estas características, dos de ellas centran todas las demás: la multimedialidad, que provoca que los textos no se hagan solo para ser leídos y que también provoca la confluencia de los medios, haciendo que ya no sean compartimentos estancos, sino vasos comunicantes que trabajan en conjunto y no en sectores separados. El otro punto de giro fundamental de la narrativa en Internet es la hipertextualidad, que convierte los textos en una puerta infinita hacia el conocimiento y hacia la contextulaización de los textos. Para Caldevilla y González será la base del 3.0.
La nueva narrativa por tanto ha de llenarse del valor añadido del que estas características le están proveyendo, ser medio y no fuente de la información siguiendo unas estrategias como el Gatekeeping mixto, donde el cliente escoge selecciona y crea su propio medio (a partir de la interactividad y de la personalización). La multiedición en tiempo real producto también de lo interactivo; ahora existirá una doble retroalimentación para estos dos autores. Existirá un lectoautor a través de la interactividad que tiene Internet. Ahora existe una inteligencia colectiva donde los contenidos perduran y se transforman.
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Bonus:
He encontrado en YouTube este buen vídeo explicativo sobre los cambios de la narrativa y la praxis de esta en internet:
La evolución hacia el gatesismo
Reflexión sobre “La Sociedad de la Información y la nueva economía” de Gaëtan Tremblay
En su texto, Tremblay plantea lo que existe más allá de los cambios tecnológicos, no habla del cambio, sino del impulso que lo ha provocado. Tampoco escribe sobre lo que se quedó atrás, sino que mira hacia delante y a la evolución que ahora vendrá. No habla sin embargo desde un solo punto de vista, sino que propone un debate y abre un camino desde el que comenzar a reflexionar.
En primer lugar, los avances tecnológicos ¿son una ruptura o una evolución? ¿Son una herencia o una discontinuidad? Tremblay apuesta por desligarse del cambio y observar a su alrededor. De esta forma se fija en una sociedad que evoluciona continuamente en vez de dar grandes saltos, solo que ahora el motivo del cambio no es la producción industrial, sino la producción de ideas.
Francamente, y en mi opinión, la concepción de evolución históricamente va ligada tras cambio radical. La evolución económica, basada en el poder que da el dinero, es muy reacia a los cambios, por lo que desde un comienzo se tiende a negar y obviar los cambios, refugiándose en un régimen anterior donde existe el control y el confort. Posteriormente, y tras el descalabro, la evolución se convierte en ruptura…ya no se comprende la nueva realidad porque no se ha andado el camino mientras se observaban los cambios. Por lo tanto ahora se habla de ruptura, un concepto agresivo que lleva consigo la total adaptación por el fracaso del anterior modelo. Sin embargo ¿Cómo puede existir una adaptación sin haber vivido la evolución? Desde los conceptos del régimen anterior.
¿Cuáles son las consecuencias actuales con Internet? Desde luego que, para muchos, no haber conocido el cambio a tiempo les ha llevado a un determinismo tecnológico, a un punto donde el poder de la tecnología parece sobrenatural, y donde las actuaciones se llevan a cabo planteadas desde una concepción anterior del mundo (sin tecnología) pero con la tecnología. Probablemente aquí cayeron las empresas “puntocom”.
Cambiando de tercio y por otro lado, Tremblay cae en la cuenta de que la evolución social y la evolución económica son dos conceptos que pueden ir de la mano o contrapuestos y plantea que quizá la economía ha llegado a un punto donde la acción del saber predomina sobre el saber, donde la información al ser ordenada de forma distinta, con mayor eficiencia y siendo ilimitado su acceso ha cambiado de forma definitiva. Son las ideas, por tanto, las que ahora ordenan la economía. La economía por tanto ordena también la información para conseguir la mayor rentabilidad.
La mayor rentabilidad ya no viene por la producción en masa. Sino por la producción eficiente, ordenada, donde la economía ordena una información de acuerdo a unos parámetros. La masa que predicaba el fordismo cambia ahora contra la personalización del Gatesismo que predica Tremblay. El Hardware, el “cuánto” ha perdido frente al Software, el “cómo”. Ahora ya no se busca la cantidad, sino la calidad, que es lo que está siendo demandado.
En su texto, Tremblay plantea lo que existe más allá de los cambios tecnológicos, no habla del cambio, sino del impulso que lo ha provocado. Tampoco escribe sobre lo que se quedó atrás, sino que mira hacia delante y a la evolución que ahora vendrá. No habla sin embargo desde un solo punto de vista, sino que propone un debate y abre un camino desde el que comenzar a reflexionar.
Francamente, y en mi opinión, la concepción de evolución históricamente va ligada tras cambio radical. La evolución económica, basada en el poder que da el dinero, es muy reacia a los cambios, por lo que desde un comienzo se tiende a negar y obviar los cambios, refugiándose en un régimen anterior donde existe el control y el confort. Posteriormente, y tras el descalabro, la evolución se convierte en ruptura…ya no se comprende la nueva realidad porque no se ha andado el camino mientras se observaban los cambios. Por lo tanto ahora se habla de ruptura, un concepto agresivo que lleva consigo la total adaptación por el fracaso del anterior modelo. Sin embargo ¿Cómo puede existir una adaptación sin haber vivido la evolución? Desde los conceptos del régimen anterior.
¿Cuáles son las consecuencias actuales con Internet? Desde luego que, para muchos, no haber conocido el cambio a tiempo les ha llevado a un determinismo tecnológico, a un punto donde el poder de la tecnología parece sobrenatural, y donde las actuaciones se llevan a cabo planteadas desde una concepción anterior del mundo (sin tecnología) pero con la tecnología. Probablemente aquí cayeron las empresas “puntocom”.
Cambiando de tercio y por otro lado, Tremblay cae en la cuenta de que la evolución social y la evolución económica son dos conceptos que pueden ir de la mano o contrapuestos y plantea que quizá la economía ha llegado a un punto donde la acción del saber predomina sobre el saber, donde la información al ser ordenada de forma distinta, con mayor eficiencia y siendo ilimitado su acceso ha cambiado de forma definitiva. Son las ideas, por tanto, las que ahora ordenan la economía. La economía por tanto ordena también la información para conseguir la mayor rentabilidad.
La mayor rentabilidad ya no viene por la producción en masa. Sino por la producción eficiente, ordenada, donde la economía ordena una información de acuerdo a unos parámetros. La masa que predicaba el fordismo cambia ahora contra la personalización del Gatesismo que predica Tremblay. El Hardware, el “cuánto” ha perdido frente al Software, el “cómo”. Ahora ya no se busca la cantidad, sino la calidad, que es lo que está siendo demandado.
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domingo, 20 de febrero de 2011
Los puntos cardinales del ciberespacio
Reflexión sobre la clase del 3 de Marzo
¿Qué es lo que realmente ofrece internet? ¿Qué es lo que de veras ha cambiado? ¿Hacia dónde debemos dirigirnos para conocer el giro que ha dado internet a las comunicaciones y el intercambio de información?
Estas preguntas ponen de manifiesto la dificultad que entraña el estudio de internet y de todas sus variables. El cambio ha sido tan rápido, natural y brusco que muchas veces es complicado llegar hasta un punto de origen y comprobar qué es de lo que no disponíamos antes y qué es lo que realmente tenemos ahora. En la actualidad, Internet se ha convertido en algo imprescindible, en un medio del que ahora su falta se ve ilógica, y su necesidad, irrefutable.
Por ello, es necesario buscar unos puntos cardinales desde los cuales comprobar los pasos que hemos dado y poder orientarnos a la hora de cuantificar los cambios que ha dado internet. Unos puntos de encuentro que reúnan los cambios que está produciendo internet en la forma de comunicarse y que sean el origen del encuentro de los medios en la última pantalla: la del ordenador.
En primer lugar, la invisibilidad de la información en Internet, donde la información oculta es 500 veces mayor a la que se muestra, provoca que el grueso de la información esté escondido y con pocas posibilidades de salir a la luz, y que, a su vez, los datos que son visibles acaben por llegar a un alto número de usuarios, que tendrán al informarse un único punto de vista.
Internet, asimismo, también ofrece un espacio ilimitado de almacenamiento. En la redo no existen límites espaciales para la cantidad de medios que quieran introducirse en la web ni para el volumen de información que se quiera gestionar. Así, en Internet, y gracias al espacio relativamente infinito de almacenamiento se podrán crear nuevas formas de información y ofrecer al visitante puntos de vista completamente novedosos y que, en un medio tradicional, no tendrían cabida. Aparecerán así las grandes bases de datos históricas, que en el caso de, por ejemplo, los periódicos, ayudarán a que el espectador tenga una idea histórica y pormenorizada de las causas y consecuencias de los hechos.
Por otra parte, la máxima expresión de la convergencia tecnológica en Internet es la multimedialidad, que muchas veces se convierte en una “mediamorfosis”. Por un lado, el usuario se encuentra con un único lugar al que acudir para lograr todo lo que necesita, pero por el otro, la mediamorfosis puede provocar que se pierda la identidad de cada medio y que los medios anteriores queden sustituidos. Asimismo, y a pesar de que los contenidos diferentes se encuentren en sitios diferentes, la interactividad provocará que de la unilateralidad se pase a la multilateralidad y que el propio usuario sea el que escoja lo que quiere ver en la pantalla: ahora es activo y selecciona más que elegir de un abanico más o menos amplio de posibilidades.
El cuarto punto cardinal es la capacidad de actualización, , que provoca un conocimiento casi instantáneo de muchas facetas de la realidad social, creando una nueva temporalidad mediática: la era del directo permanente. Existirá asimismo una velocidad y obsesión desmedidas por comprender de la forma más rápida posible, para poder acceder a más contenidos si cabe.
Sin embargo, ver no es comprender, y el riesgo que Internet entraña es la captación únicamente de lo superficial, de lo que no está oculto, y que, tras ser captado, quede también hundido bajo el iceberg visible de lo que es más actual y más inmediato.
¿Qué es lo que realmente ofrece internet? ¿Qué es lo que de veras ha cambiado? ¿Hacia dónde debemos dirigirnos para conocer el giro que ha dado internet a las comunicaciones y el intercambio de información?
Estas preguntas ponen de manifiesto la dificultad que entraña el estudio de internet y de todas sus variables. El cambio ha sido tan rápido, natural y brusco que muchas veces es complicado llegar hasta un punto de origen y comprobar qué es de lo que no disponíamos antes y qué es lo que realmente tenemos ahora. En la actualidad, Internet se ha convertido en algo imprescindible, en un medio del que ahora su falta se ve ilógica, y su necesidad, irrefutable.
Por ello, es necesario buscar unos puntos cardinales desde los cuales comprobar los pasos que hemos dado y poder orientarnos a la hora de cuantificar los cambios que ha dado internet. Unos puntos de encuentro que reúnan los cambios que está produciendo internet en la forma de comunicarse y que sean el origen del encuentro de los medios en la última pantalla: la del ordenador.
En primer lugar, la invisibilidad de la información en Internet, donde la información oculta es 500 veces mayor a la que se muestra, provoca que el grueso de la información esté escondido y con pocas posibilidades de salir a la luz, y que, a su vez, los datos que son visibles acaben por llegar a un alto número de usuarios, que tendrán al informarse un único punto de vista.
Internet, asimismo, también ofrece un espacio ilimitado de almacenamiento. En la redo no existen límites espaciales para la cantidad de medios que quieran introducirse en la web ni para el volumen de información que se quiera gestionar. Así, en Internet, y gracias al espacio relativamente infinito de almacenamiento se podrán crear nuevas formas de información y ofrecer al visitante puntos de vista completamente novedosos y que, en un medio tradicional, no tendrían cabida. Aparecerán así las grandes bases de datos históricas, que en el caso de, por ejemplo, los periódicos, ayudarán a que el espectador tenga una idea histórica y pormenorizada de las causas y consecuencias de los hechos.
Por otra parte, la máxima expresión de la convergencia tecnológica en Internet es la multimedialidad, que muchas veces se convierte en una “mediamorfosis”. Por un lado, el usuario se encuentra con un único lugar al que acudir para lograr todo lo que necesita, pero por el otro, la mediamorfosis puede provocar que se pierda la identidad de cada medio y que los medios anteriores queden sustituidos. Asimismo, y a pesar de que los contenidos diferentes se encuentren en sitios diferentes, la interactividad provocará que de la unilateralidad se pase a la multilateralidad y que el propio usuario sea el que escoja lo que quiere ver en la pantalla: ahora es activo y selecciona más que elegir de un abanico más o menos amplio de posibilidades.
El cuarto punto cardinal es la capacidad de actualización, , que provoca un conocimiento casi instantáneo de muchas facetas de la realidad social, creando una nueva temporalidad mediática: la era del directo permanente. Existirá asimismo una velocidad y obsesión desmedidas por comprender de la forma más rápida posible, para poder acceder a más contenidos si cabe.
Sin embargo, ver no es comprender, y el riesgo que Internet entraña es la captación únicamente de lo superficial, de lo que no está oculto, y que, tras ser captado, quede también hundido bajo el iceberg visible de lo que es más actual y más inmediato.
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viernes, 18 de febrero de 2011
Revolución y evolución...económicas
Las palabras crisis, despido, desaparición, deuda...van unidas muchas veces cuando se habla de la relación entre los new media y los medios de comunicación que surgieron antes de la aparición de la Sociedad de la Información. Por ello, siempre es interesante hacer un análisis económico del cambio, ya que, por suerte (para algunos) o por desgracia (para la mayoría) el dinero (cambios en el modelo de negocio, búsqueda de la rentabilidad) es el principal engrasante de los cambios.
Recupero aquí una entrada que escribí a principios de 2009 sobre el cambio del papel a la pantalla de un ordenador y sus implicaciones económicas. Fue publicado originalmente en el blog Noticias de economía
Es habitual leer cada día en los periódicos buenos resultados de difusión y de ventas de oleada en oleada: los periódicos parecen siempre ganar, o por lo menos perder menos que sus competidores y las gráficas parecen estar en una eterna subida con algún descansillo, pero siempre picando hacia arriba.
La realidad de la prensa mundial parece ser la misma: las ventas de los periódicos siguen aumentando de una forma ahora más lenta pero segura: el negocio del papel impreso sigue engrasado y funcionando de una manera continua y con ganancias.
Ahora bien ¿es este crecimiento igual en todas las zonas del mundo? Por supuesto que no. Europa y Norteamérica están sufriendo una continua sangría de lectores que se ve muy compensada por el auge de los mercados en desarrollo. En países como India, China o Brasil los periódicos siguen teniendo tanta vigencia como hace décadas en los países más desarrollados y siguen siendo el principal transmisor de conocimientos para las clases medias, estrato en continuo crecimiento y en el que mantienen un gran índice de penetración, no superado aún por los nuevos medios que sí han visto masificado su uso en los países más ricos.
Es en los nuevos medios donde se encuentra la base del posible fracaso al que se ven abocados los periódicos americanos: la demanda de información en formato impreso es mucho menor. ¿Para qué mojar el dedo y pasar páginas pudiendo hacer “click” con el ratón y leer rápidamente una información ordenada y desglosada? Está claro que el uso de tiempo es mucho menor. La búsqueda o lectura de noticias en Internet es mucho más eficiente (siempre respecto al tiempo) que la compra de un periódico y la lectura detenida de éste. En un mundo donde la rapidez es el principal valor y se busca abarcar la mayor concentración de datos y cifras en el menor tiempo posible; la asimilación de la noticia y su lectura reposada está desapareciendo poco a poco: la rápida captación del dato para su uso frenético posterior ha ganado la partida.
La demanda de prensa escrita, por lo tanto, en estos países desarrollados entre los que se encuentra Estados Unidos está disminuyendo poco a poco y provocando a su vez en un efecto dominó el bajo número de empresas que están dispuestas a anunciarse en el periódico: el principal soporte (casi un 90%) de los ingresos de un periódico.
Si hay menos lectores habrá menos posibles clientes de las empresas anunciantes, y si estas empresas no obtienen el suficiente número de ellos para rentabilizar su inversión publicitaria no estarán dispuestas a pagar los mismos precios por sus espacios en los periódicos.
Así, los periódicos, por la aplicación de la oferta y la demanda, también se verán obligados a disminuir el coste del alquiler de sus módulos a las empresas y como consecuencia los ingresos por publicidad, principal sostén del periódico sólo bastarán para cubrir los gastos o, en el peor de los casos, serán deficitarios.
Este problema se ve fortalecido con la crisis, que hace que los anunciantes estén dispuestos a pagar aún un precio más bajo por sus espacios y en Estados Unidos, además, por unos precios de alquiler de módulos que se encontraban casi por los suelos, un tercio más barato que en Europa.
Es necesario también, para comprender el origen del problema, acudir a la situación de la prensa en los EE.UU antes de la llegada de los new media. La distribución de publicidad inscrita en la información era prácticamente coto de un grupo de grandes periódicos que podían manejar desde sus departamentos de gestión de publicidad un abanico muy estrecho y restrictivo de precios, que las empresas, necesitadas de los nuevos clientes que el desarrollo brindaba, pagaban religiosamente.
Posteriormente y con la llegada de los medios audiovisuales y más tarde aún de los interactivos el mercado de publicidad ligada a la información se abrió a nuevos horizontes para las empresas, que llegaban con un gasto mucho menor a un grupo de destinatarios proporcionalmente mucho mayor que el que conseguían en los periódicos.
Los editores de prensa se vieron obligados entonces a reducir el espacio destinado a la publicidad y las tarifas de ésta, dándose de bruces contra un modelo de gestión en el que la publicidad ya prevalecía sobre la información. No importaban mucho los contenidos, sino conseguir meter más anuncios con el menor coste de papel.
Hoy, el mercado de la comunicación está más fragmentado que nunca y el usuario puede llegar a la información de una manera, como se ha explicado antes, mucho más rápida pero menos exhaustiva. Los periódicos ante los nuevos medios interactivos como Internet tienen todas las de perder en este tipo de captación de información. Si ofrecen una información similar a la que se encontraría en la red de redes continuarán con las pérdidas provocadas por la disminución de clientes. Sin embargo, si cambian y giran hacia un modelo donde los datos y el análisis de lo mismo prevalezcan al ser leídos con calma físicamente, recuperarán el terreno perdido.
Recupero aquí una entrada que escribí a principios de 2009 sobre el cambio del papel a la pantalla de un ordenador y sus implicaciones económicas. Fue publicado originalmente en el blog Noticias de economía
Es habitual leer cada día en los periódicos buenos resultados de difusión y de ventas de oleada en oleada: los periódicos parecen siempre ganar, o por lo menos perder menos que sus competidores y las gráficas parecen estar en una eterna subida con algún descansillo, pero siempre picando hacia arriba.
La realidad de la prensa mundial parece ser la misma: las ventas de los periódicos siguen aumentando de una forma ahora más lenta pero segura: el negocio del papel impreso sigue engrasado y funcionando de una manera continua y con ganancias.
Ahora bien ¿es este crecimiento igual en todas las zonas del mundo? Por supuesto que no. Europa y Norteamérica están sufriendo una continua sangría de lectores que se ve muy compensada por el auge de los mercados en desarrollo. En países como India, China o Brasil los periódicos siguen teniendo tanta vigencia como hace décadas en los países más desarrollados y siguen siendo el principal transmisor de conocimientos para las clases medias, estrato en continuo crecimiento y en el que mantienen un gran índice de penetración, no superado aún por los nuevos medios que sí han visto masificado su uso en los países más ricos.
Es en los nuevos medios donde se encuentra la base del posible fracaso al que se ven abocados los periódicos americanos: la demanda de información en formato impreso es mucho menor. ¿Para qué mojar el dedo y pasar páginas pudiendo hacer “click” con el ratón y leer rápidamente una información ordenada y desglosada? Está claro que el uso de tiempo es mucho menor. La búsqueda o lectura de noticias en Internet es mucho más eficiente (siempre respecto al tiempo) que la compra de un periódico y la lectura detenida de éste. En un mundo donde la rapidez es el principal valor y se busca abarcar la mayor concentración de datos y cifras en el menor tiempo posible; la asimilación de la noticia y su lectura reposada está desapareciendo poco a poco: la rápida captación del dato para su uso frenético posterior ha ganado la partida.
La demanda de prensa escrita, por lo tanto, en estos países desarrollados entre los que se encuentra Estados Unidos está disminuyendo poco a poco y provocando a su vez en un efecto dominó el bajo número de empresas que están dispuestas a anunciarse en el periódico: el principal soporte (casi un 90%) de los ingresos de un periódico.
Si hay menos lectores habrá menos posibles clientes de las empresas anunciantes, y si estas empresas no obtienen el suficiente número de ellos para rentabilizar su inversión publicitaria no estarán dispuestas a pagar los mismos precios por sus espacios en los periódicos.
Así, los periódicos, por la aplicación de la oferta y la demanda, también se verán obligados a disminuir el coste del alquiler de sus módulos a las empresas y como consecuencia los ingresos por publicidad, principal sostén del periódico sólo bastarán para cubrir los gastos o, en el peor de los casos, serán deficitarios.
Este problema se ve fortalecido con la crisis, que hace que los anunciantes estén dispuestos a pagar aún un precio más bajo por sus espacios y en Estados Unidos, además, por unos precios de alquiler de módulos que se encontraban casi por los suelos, un tercio más barato que en Europa.
Es necesario también, para comprender el origen del problema, acudir a la situación de la prensa en los EE.UU antes de la llegada de los new media. La distribución de publicidad inscrita en la información era prácticamente coto de un grupo de grandes periódicos que podían manejar desde sus departamentos de gestión de publicidad un abanico muy estrecho y restrictivo de precios, que las empresas, necesitadas de los nuevos clientes que el desarrollo brindaba, pagaban religiosamente.
Posteriormente y con la llegada de los medios audiovisuales y más tarde aún de los interactivos el mercado de publicidad ligada a la información se abrió a nuevos horizontes para las empresas, que llegaban con un gasto mucho menor a un grupo de destinatarios proporcionalmente mucho mayor que el que conseguían en los periódicos.
Los editores de prensa se vieron obligados entonces a reducir el espacio destinado a la publicidad y las tarifas de ésta, dándose de bruces contra un modelo de gestión en el que la publicidad ya prevalecía sobre la información. No importaban mucho los contenidos, sino conseguir meter más anuncios con el menor coste de papel.
Hoy, el mercado de la comunicación está más fragmentado que nunca y el usuario puede llegar a la información de una manera, como se ha explicado antes, mucho más rápida pero menos exhaustiva. Los periódicos ante los nuevos medios interactivos como Internet tienen todas las de perder en este tipo de captación de información. Si ofrecen una información similar a la que se encontraría en la red de redes continuarán con las pérdidas provocadas por la disminución de clientes. Sin embargo, si cambian y giran hacia un modelo donde los datos y el análisis de lo mismo prevalezcan al ser leídos con calma físicamente, recuperarán el terreno perdido.
¿Revolución o evolución?
Reflexión sobre la clase del día 27 de enero
Se habla de Internet como algo novedoso, revolucionario, un cambio de 180 grados en el modo y en las formas de comunicar. ¿Pero ha cambiado todo tanto realmente? ¿Es todo nuevo o se trata de una expansión o evolución de los medios tradicionales?
Desde luego, los medios de comunicación tradicionales ofrecen las bases que, en unas ocasiones, sustentan la información que se puede leer en la red. Sin embargo otras, y desde un determinismo tecnológico, se supone que Internet, como medio, ha de dictar su dictadura tecnológica y por su poder de altavoz e instantaneidad, trasladar todos los medios tradicionales y su concepción hacia las hemerotecas.
Sin embargo, y sin ser cibercatastrofista, existe en la red una convergencia tecnológica en la que la pantalla del ordenador se transforma en un punto de encuentro que refleja la concepción de los medios tradicionales y mientras que, los transforma, mantiene sus rasgos principales.
En segundo lugar y pese a que se cree que internet acaba por ser un punto de encuentro empresarial y base del negocio tradicional llevado a la época 2.0 (“si no estás en google no existes”), no deja de ser una expansión más. Un intento más para conseguir la personalización perfecta y el valor añadido definitivo que dote al producto de un atractivo irresistible para el cliente. Internet no es un punto de inicio para una empresa, sino una finalidad en la que las garras de la publicidad y del posicionamiento nunca habían estado tan fáciles. Internet así, también recibía y evolucionaba (que no reinventaba) las bases del marketing y de la publicidad.
También se ha temido porque Internet, desde su concepción ligada a la sociedad de la información y del conocimiento, acabara por convertirse en un entorno globalizado y constreñido a la agenda setting, sin embargo, su desregulación convierte la información en una amalgama de opiniones que por un lado, refleja la libertad de lo que aún no ha podido controlarse, de lo que se mantiene por la responsabilidad y por el intercambio y circulación de las diferentes ideas y culturas, pero que por otro, también muestra la gran facilidad de convertir una opinión en un hecho nada más convertirla en texto.
Así, y por último, Internet refleja la por algunos llamada “Tiranía de la comunicación”, en la que los textos largos pasan desapercibidos y donde campa la creencia de “ver es comprender”. Donde en un diario escrito las noticias competían por la atención del lector en tan sólo una página, en internet existen diversas fuentes, puntos de vista e intereses en cada una, por lo que, el espectador, y siguiendo la senda marcada (una vez más) por los medios tradicionales va a asociar todavía tamaño con importancia, convirtiendo el titular y los puntos de atención visual en algo vital, pero que no suele tener relación con el hecho real.
Se habla de Internet como algo novedoso, revolucionario, un cambio de 180 grados en el modo y en las formas de comunicar. ¿Pero ha cambiado todo tanto realmente? ¿Es todo nuevo o se trata de una expansión o evolución de los medios tradicionales?
Desde luego, los medios de comunicación tradicionales ofrecen las bases que, en unas ocasiones, sustentan la información que se puede leer en la red. Sin embargo otras, y desde un determinismo tecnológico, se supone que Internet, como medio, ha de dictar su dictadura tecnológica y por su poder de altavoz e instantaneidad, trasladar todos los medios tradicionales y su concepción hacia las hemerotecas.
Sin embargo, y sin ser cibercatastrofista, existe en la red una convergencia tecnológica en la que la pantalla del ordenador se transforma en un punto de encuentro que refleja la concepción de los medios tradicionales y mientras que, los transforma, mantiene sus rasgos principales.
En segundo lugar y pese a que se cree que internet acaba por ser un punto de encuentro empresarial y base del negocio tradicional llevado a la época 2.0 (“si no estás en google no existes”), no deja de ser una expansión más. Un intento más para conseguir la personalización perfecta y el valor añadido definitivo que dote al producto de un atractivo irresistible para el cliente. Internet no es un punto de inicio para una empresa, sino una finalidad en la que las garras de la publicidad y del posicionamiento nunca habían estado tan fáciles. Internet así, también recibía y evolucionaba (que no reinventaba) las bases del marketing y de la publicidad.
También se ha temido porque Internet, desde su concepción ligada a la sociedad de la información y del conocimiento, acabara por convertirse en un entorno globalizado y constreñido a la agenda setting, sin embargo, su desregulación convierte la información en una amalgama de opiniones que por un lado, refleja la libertad de lo que aún no ha podido controlarse, de lo que se mantiene por la responsabilidad y por el intercambio y circulación de las diferentes ideas y culturas, pero que por otro, también muestra la gran facilidad de convertir una opinión en un hecho nada más convertirla en texto.
Así, y por último, Internet refleja la por algunos llamada “Tiranía de la comunicación”, en la que los textos largos pasan desapercibidos y donde campa la creencia de “ver es comprender”. Donde en un diario escrito las noticias competían por la atención del lector en tan sólo una página, en internet existen diversas fuentes, puntos de vista e intereses en cada una, por lo que, el espectador, y siguiendo la senda marcada (una vez más) por los medios tradicionales va a asociar todavía tamaño con importancia, convirtiendo el titular y los puntos de atención visual en algo vital, pero que no suele tener relación con el hecho real.
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