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jueves, 14 de abril de 2011

Un periodista fragmentado

Reflexión sobre la clase del 4 de marzo


Con la llegada de Internet, el grado de autonomía de los emisores de información y periodistas ha sufrido un gran número de cambios. Por un lado, la multitud de plataformas que la red ofrece (Twitter, blogosfera, tumblr, webs personales) está permitiendo que el perfil de los informadores se convierta en algo mucho más propio y personal que antes de la revolución tecnológica.

Por otro lado, la aparición de la inmediatez unida al uso de Internet en dispositivos móviles y la fugacidad de las redes sociales de microblogging ha provocado que la inmediatez sea uno de los factores más destacables a la hora de cubrir información y satisfacer las necesidades de un receptor que ahora se informa en tiempo real.

Es esta inmediatez, incluso prisa en la producción informativa, unida también a la facilidad de uso, almacenaje, y difusión de Internet ha provocado que se eviten los intermediarios para llegar a la noticia definitiva. El punto de vista del periodista, así como su estilo a la hora de contar y comunicar lo que está ocurriendo y la propia narración del hecho en sí cobran importancia a partir del informador, consecuente por sí mismo, esto es, autónomo, de lo que ha contado.

El usuario, por lo tanto, podrá acceder también a la posibilidad de contar y publicar sus propias informaciones sin intermediarios, es decir, las informaciones periodísticas y el oficio informativo ya no se definirán en un nivel intermedio formado por intereses económicos ideológicos o de interés, sino que se regirán a través de la calidad, ajuste a lo narrado, diferentes puntos de vista y, sobre todo, la relación entre inmediatez y calidad.

De esta manera, el periodista podrá convertirse en el nuevo mediador de la información. Será un mediador no en cuanto a publicación, sino en cuanto a valor de oportunidad, basado en la satisfacción de los receptores y también valor añadido a partir de sus conocimientos. La escasez de factores como la cantidad de puntos de vista, causas, consecuencias y contexto informativo añadirán valor añadido a la información, y la voz de autoridad más que nunca será básica para conseguir que las informaciones profesionales perduren en los nuevos medios.
El periodista, asimismo, y a partir de su grado de autonomía se encontrará fragmentado entre las diferentes técnicas narrativas y comunicativas de las diferentes plataformas. R

Así, por ejemplo, en un periódico las informaciones estarán aún adscritas a la línea editorial y objetivos de la empresa, pero en un blog personal, la libertad será mayor al no estar unidas las opiniones personales con las del medio. Entre medias estarán las redes sociales, que al ser muchas veces nexo entre periodistas y medios, los cuales buscan la interactividad y mutimedialidad mediante estas redes, encontrarán el punto medio entre personalidad y autonomía e intermediarios económicos (empresariales).
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Bonus track: La relación confusa entre líneas editoriales, información y publicaciones personales quedó bien definida con el "affaire" de Vigalondo con El País, que albergaba su blog y decidió prescindir de sus servicios tras un chiste de humor negro en su cuenta personal de twitter. Recordemos lo ocurrido con una captura del último post de su blog:

jueves, 24 de marzo de 2011

Hipertexto y orden en la información

Reflexión sobre las clase del 24 de Febrero


Si una de las características o cambios que Internet ha aportado a la comunicación es importante, es la capacidad de dispersar el discurso, la posibilidad de no encontrar una comunicación cerrada, sino que ésta también varíe y se transforme según la voluntad del receptor, que amolda a sus necesidades comunicativas la naturaleza del mensaje.

Esta dispersión está sustentada y apoyada en la presencia de los enlaces, puertas de salida hacia conocimientos accesorios, relacionados o de contextualización del mensaje original, y que en su versión textual se convierten en hipertexto.

Así, los enlaces y el hipertexto convierten el mensaje, o la información en una amalgama de dos autorías, donde desde el mensaje original se han dado pautas al receptor para que camine sobre un camino propio y se informe a partir de las sugerencias del autor. Asimismo, el autor puede jugar con el hipertexto en la medida en que necesite que el receptor pueda tener en cuenta todas las implicaturas de éste.

Por lo tanto, un texto con riqueza hipertextual es una mina donde el usuario, a la vez que va profundizando en la información y si su interés lo requiere, puede encontrarse con vetas en forma de enlaces que le lleven a conocer una dimensión del mensaje inesperada o que le haga conocer un punto de vista diferente con el que contrastar el que ya poseía al acceder al mensaje original.

Sin embargo, el enlace y la hipertextualidad también pueden tener un uso añadido al anterior. El emisor, consciente de la fuerza expansiva del hipertexto y de la atracción que provoca sobre el usuario o receptor, dirige la atención de éste último para que, haciéndole desplazarse por un camino marcado en el mensaje haciéndole creer que es aleatorio y que le pertenece.

El emisor, por lo tanto, a la hora de escribir en la red, para conseguir una comunicación eficaz, atractiva y que satisfaga las necesidades tanto del receptor como las suyas propias, ha de tener en cuenta tanto la dimensión del texto como del hipertexto, y por lo tanto y en consecuencia, también las relaciones entre ambos en cuanto a densidad, ubicación y destino de los enlaces.

Y si hablamos de la aplicación y de las influencias de la hipertextualidad en el periodismo, en primer lugar, y según tratamos en clase, podemos encontrarnos con un conflicto de intereses entre la información que trata de organizar y comunicar el emisor y el mensaje que parte de los intereses del receptor y de la posible atracción que tengan los enlaces sobre éste.

Para resolver este conflicto, podemos recurrir a Rodriguez de las Heras, que advierte de que en el hipertexto deben contraponerse dos fuerzas: una expansiva que invita a explorar a partir del enlace y otra contractiva, donde es el propio texto el que invita a quedarse al lector. Este mismo autor también sostiene que el hipertexto debe ser tratado como un flujo de información que desatasque y libere a las páginas de una saturación de información que consiga despistar al usuario.

Sin embargo, este uso “desatascador” del hipertexto aún no es usado correctamente. Mientras, se cae en la tentación de ofrecerle al receptor un gran número de señales y de posibles itinerarios marcados por el interés del emisor que acaban por tener una finalidad contraria a la deseada, ya que el receptor no focaliza en los puntos de interés que son los enlaces y finaliza saturado de información

Rodriguez de las Heras piensa que esta problemática está originada en un planteamiento de diseño aún anticuado y basado en el papel que cabe desterrar del todo. Las influencias de la estructura secuencial aún están presentes y coartan el verdadero potencial del hipertexto.

Sin embargo, la utilización del hipertexto en un contexto web de forma correcta pasa por estructurar la información de forma eficiente, siempre desde el punto de vista de una mejor comunicación. A partir de ello, Alejandro Rost propone una clasificación de las relaciones de las páginas de un sitio web a partir de las relaciones entre ellas:

En primer lugar, la jerárquica, nace de la estructura piramidal de la información y se basa en la supeditación de unas páginas a otras. A pesar de que esta estructura es eficiente en cuanto a orden y comprensión de los contenidos, para Rost no aporta nada a la comunicación

También podemos encontrar una estructura en red, donde las páginas están conectadas como nodos unas con otras. Este tipo de organización tampoco resulta eficiente por resultar demasiado compleja para el periodismo. Sin embargo, en la comunicación web de otro tipo de contenidos puede resultar muy valiosa para el emisor, ya que el receptor puede acceder sin proponérselo a cualquier parte de la información que no aparecía en el mensaje inicial.

Por último, Rost reconoce que la mejor estructura para transmitir una información periodística es una mixta, donde la facilidad de orden de la jerárquica se mezcle con la capacidad de sorpresa que posee la estructura en red.

Sin embargo, la estructura no puede darse sin los enlaces, para los que Rost también encuadra en varias divisiones: enlaces estructurales o de categoría, que permiten al usuario saber donde está y hacia dónde puede dirigirse; enlaces semánticos , que son los que permiten al usuario dotar de valor añadido a la información que está recibiendo, además de contextualizarla. Asimismo también podemos encontrar enlaces textuales o multimediáticos dependiendo de las características mediáticas del sitio de destino.

miércoles, 26 de enero de 2011

Internet (y periodismo)

Reflexión sobre la sesión del 20 de enero

Para hacer una definición precisa de un concepto tan amplio como es la llamada “red de redes”, conviene en primer lugar hacer un alto y comprobar, cómo de forma casi esquemática y sistemática, los conceptos relacionados con Internet van saliendo de forma ilimitada, tanto de forma relacionada como inconexa, dando ya una idea general de cómo fluye la información que se muestra detrás de la pantalla.

Y es que, tanto los conceptos que, agrupados o de forma independiente, van surgiendo en nosotros cuando intentamos abarcar los distintos significados de la red mediante un mapa mental, como la información que Internet nos ofrece interconectada en nodos no están tan lejos. Como nosotros podemos sintetizar informaciones en pequeños grupos semánticos, Internet ofrece una gran capacidad de indexación a través de palabras clave.

Así, y aprovechando la capacidad de asociación y de visión global que nos permiten nuestros mapas mentales, los grandes conceptos que también articulan el potencial de transmisión de información de la red van a surgir para ofrecer una visión global del funcionamiento de Internet.

Uno de ellos es la capacidad de indexación de la Web mediante descriptores, que acaba por convertir a la red en un ente semántico (“Web semántica”). Nunca antes las palabras descontextualizadas habían sido tan importantes como en Internet. A través de ellas, los usuarios acceden mediante análisis desarrollan las posibles informaciones que pueden llegar a encontrarse. Las palabras ya son puntos de interés por sí mismas, y a la vez, puntos de acceso a la información deseada. Sin embargo, la aparición de estas palabras clave provoca la aparición de una Web profunda, a la que es difícil acceder, ya que en muchas ocasiones, las palabras clave dan acceso a informaciones interesadas e idénticas.

La hipertextualidad también define la red: La web es como un cerebro en el que la sinapsis de las neuronas son los nodos donde se interconecta la información. A través de un solo punto de acceso, el usuario es capaz de, mediante su búsqueda de utilidad en cada momento, acceder a otras informaciones que no eran, de forma primaria, objeto de su interés, pero que, tras su aparición reclaman la atención del usuario.

Por último, la clave de Internet es la interactividad, ya que la red no es algo periódico, sino que ha de ser activa, con una participación enfocada a la creación de contenidos, no una atención dispersa, ya que este concepto puede ser el punto de partida y modo de actuación para capear la crisis.

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Bonus:

Os dejo el enlace a un vídeo de RTVE donde explican de forma rápida y concisa los potenciales de la web para el nuevo periodismo. Un documento interesante y creíble sobre el giro extra que la red de redes le está dando ahora mismo al mundo:

Pincha aquí

viernes, 21 de enero de 2011

Información y periodismo multimedia

La información se ha desestructurado. Ha traspasado barreras, rompiendo las fronteras de los medios habituales y, como consecuencia de ello, transformándose en la forma en la que llega a los receptores, que adaptados a los nuevos medios, han acabado de constituir ( y a la vez reformular) el cambio marcado por las nuevas tecnologías

Fuente: http://lateclaconcafe.blogia.com/

Sin embargo (yo mismo lo acabo de hacer) de la información se sigue hablando en tercera persona, como un ente etéreo pero tangible y situable (en textos, voces, imágenes), posiblemente recto (adaptado a las normas, situado en su lugar estratégico) , normalmente disfrazado de pirámide invertida, y en el que el interés se reformula de forma continua y rápida desde su emisión hasta su recepción. Por un lado, el interés de quien emite, y por otro, el interés de quien la recibe y decide sumergirse en ella y comprenderla.

Hoy sin embargo, la pantalla y la interactividad se han impuesto, haciendo que prime el momento y el tamaño del anzuelo en el mar de Internet. Sin embargo, la percepción de la información sigue siendo la misma, las noticias e informaciones siguen siendo agua estancada en las corrientes de la red de redes. Unas veces quizá, movida por la moda (adaptaciones infructuosas para las redes sociales), el abaratamiento de los costes (noticias en televisión con contenidos sacados de Youtube o Twitter) o la interacción de los usuarios (menéame).

El planteamiento del periodismo multimedia debería situarse desde este punto. No como una información que se adapta a Internet y a las nuevas tecnologías, sino como una corriente que avanza y hace evolucionar a la red de redes. Internet permite como ningún medio (si se le puede llamar así a la red) el poder publicar algo que se quiere decir (primer interés de la información) y también provee el acceso a cualquier información sobre cualquier tema, por particular que éste resulte para el lector medio o por el escaso interés que tenga para el gran público (segundo punto de interés de la información) Es por lo tanto, desde esta confluencia de intereses (libertad de emisión y de elección) desde donde puede hablarse de interés en la red.

Así, preguntas como ¿qué busca el lector? o ¿por qué tiene acceso a esta información y no a otra? son cuestiones que trataremos de responder conforme avancen las entradas. El intercambio de información ha cambiado, y por lo tanto todo el abanico de cuestiones que giran alrededor de ella: el arte y lo artístico, la ley y la ética, la privacidad y el conocimiento. Y ante todo, y sobre todo, la grasa que, de una forma u otra, seguirá moviendo al sistema hacia un lado u otro: el dinero.

Quizá, y simplemente, la información sigue siendo lo que era: un ente etéreo, rápido, inabarcable…pero Internet ha hecho posible que pueda mostrarse de forma completa.