Blog que trata de explicar el cambio de la información con la llegada de las nuevas tecnologías
jueves, 14 de abril de 2011
¿Puede ser el uso de las novedades de Internet contradictorio?
Es cierto que, como asegura Salaverría, que la comunicación surgida a partir de la capacidad comunicativa de Internet se apoya tanto en el hipertexto, como en la interactividad como en el uso de los elementos multimedia; pero es cierto también que la capacidad de construir distintos caminos en la percepción del mensaje, esto es, la capacidad de enlazar, la hipertextualidad en definitiva, la que ha cambiado el modo de percibir las construcciones narrativas de la información presentada en la red de redes, y por ende, en los medios de comunicación.
La evolución de los modos de presentar la información periodística en la red, también, se ciñe a la utilización de estos elementos, pensándose en muchas ocasiones, según advierte Salaverría, en que un mayor uso de estas características compone mensajes más adaptados al medio y a las circunstancias del público que ahora usa Internet. A más elementos multimediáticos, hipertextuales o que permitan la interactividad con el usuario, mayor sería la adaptación o mejor la construcción del mensaje hacia la red de redes.
Sin embargo, y como cada vez que estalla un fenómeno que afecta a la construcción de la comunicación, se intenta reflejar la novedad y la capacidad de adaptación poniendo especial énfasis en la elaboración a partir de los elementos novedosos, quizá con planteamientos publicitarios, relacionando contenido exitoso con imagen de modernidad y sin tener en cuenta la calidad y inteligibilidad del mensaje o las necesidades del receptor.
Así, y con el hipertexto, que crea una tensión narrativa entre la continuidad de la lectura del mensaje original y la salida de éste a través de los enlaces, no se produce una relación directamente proporcional entre el número, la calidad de la información y el éxito en la trasmisión de las ideas del mensaje.
Para mirar hacia el hipertexto, y utilizando la visión de Salaverría, habrá que tener en cuenta su utilidad lingüística, su expresividad y su utilidad a la hora de sumar significados. El hipertexto debe ser muy tenido en cuenta para saber hacia dónde encauzar la acción narrativa, llevar al espectador a lo que quiere ver, pero que lo abra en una ventana nueva, en una pestaña o que lo consulte para volver al texto original.
Con el hipertexto el relato cambia, ya no existe una sola dirección, se seleccióna el mensaje entre las dos fuerzas, una contractiva y otra expansiva, para seleccionar el mensaje. De alguna u otra manera, el emisor actuará a través del canal y usando las praxis te éste para trasformar el mensaje, primero, a través de la selección del orden de los contenidos, y después utilizando según su conveniencia los puntos de vista, ampliaciones, contextos y enlaces seleccionados para construir los datos, implicaciones e implicaturas que necesitaba encontrar
viernes, 1 de abril de 2011
jueves, 24 de marzo de 2011
Géneros e hipertexto
¿Existe una clasificación de géneros propiamente dicha en internet? ¿Qué parte de los contenidos son los que deben ser tenidos en cuenta a la hora de analizar una información y conocer su género?
La aparición de hipertexto con la irrupción y evolución de internet, y el propio desarrollo de las plataformas periodísticas en la red, basado en el diseño en papel hayan creado unos límites de géneros que, aunque existen, son muy difíciles de abarcar. Así, y aunque los periódicos digitales sigan manteniendo la división por secciones y son muy visibles las particularidades de cada género: crónica, noticia o reportaje…la información es ahora un conjunto, donde lo multimedia se mezcla con lo textual mientras lo hipertextual logra que los límites queden completamente desdibujados y difusos.
De esta forma, una crónica de, pongamos, un partido de fútbol, puede transformarse a través de los enlaces a las declaraciones de los entrenadores o mediante la adición de un vídeo de una entrevista a un jugador o de “lo que el ojo no vio”
Por otra parte, el trabajo de una página web ha pasado de ser individual (un único periodista era el que definía el estilo de un producto único y estanco dentro de una página) para convertirse en colectivo, donde los filetes ya no existen y tanto la participación de un receptor que es ya emisor unida a la confluencia de enlaces hacia otras informaciones que, de una forma u otra, también se añaden (y deben ser tratadas como añadidos) al mensaje inicial.
El reflejo de este cambio se halla en el tratamiento de la noticia, donde la pirámide invertida deja de tener sentido para convertirse en algo cada vez más breve y donde las ampliaciones e implicaciones de los sucesos narrados quedan convertidos en hipertexto. La rapidez de la navegación en internet
De esta forma, y a partir de esta filosofía, se pueden distinguir varios tipos de texto a través de la óptica de la hipertextualidad:
Géneros conectados: aquellos que dan información extra sobre los protagonistas de la noticia.
Géneros documentados: dan al hipertexto una función con mayor profundidad y donde el receptor conoce antecedentes consecuencias y contexto de las noticias
Géneros dialógicos: Aquellos que utilizan el hipertexto como una forma para interrelacionar diferentes formas multimedia de acercarse a la información.
Hipertexto y orden en la información
Reflexión sobre las clase del 24 de Febrero
Si una de las características o cambios que Internet ha aportado a la comunicación es importante, es la capacidad de dispersar el discurso, la posibilidad de no encontrar una comunicación cerrada, sino que ésta también varíe y se transforme según la voluntad del receptor, que amolda a sus necesidades comunicativas la naturaleza del mensaje.
Esta dispersión está sustentada y apoyada en la presencia de los enlaces, puertas de salida hacia conocimientos accesorios, relacionados o de contextualización del mensaje original, y que en su versión textual se convierten en hipertexto.
Así, los enlaces y el hipertexto convierten el mensaje, o la información en una amalgama de dos autorías, donde desde el mensaje original se han dado pautas al receptor para que camine sobre un camino propio y se informe a partir de las sugerencias del autor. Asimismo, el autor puede jugar con el hipertexto en la medida en que necesite que el receptor pueda tener en cuenta todas las implicaturas de éste.
Por lo tanto, un texto con riqueza hipertextual es una mina donde el usuario, a la vez que va profundizando en la información y si su interés lo requiere, puede encontrarse con vetas en forma de enlaces que le lleven a conocer una dimensión del mensaje inesperada o que le haga conocer un punto de vista diferente con el que contrastar el que ya poseía al acceder al mensaje original.
Sin embargo, el enlace y la hipertextualidad también pueden tener un uso añadido al anterior. El emisor, consciente de la fuerza expansiva del hipertexto y de la atracción que provoca sobre el usuario o receptor, dirige la atención de éste último para que, haciéndole desplazarse por un camino marcado en el mensaje haciéndole creer que es aleatorio y que le pertenece.
El emisor, por lo tanto, a la hora de escribir en la red, para conseguir una comunicación eficaz, atractiva y que satisfaga las necesidades tanto del receptor como las suyas propias, ha de tener en cuenta tanto la dimensión del texto como del hipertexto, y por lo tanto y en consecuencia, también las relaciones entre ambos en cuanto a densidad, ubicación y destino de los enlaces.
Y si hablamos de la aplicación y de las influencias de la hipertextualidad en el periodismo, en primer lugar, y según tratamos en clase, podemos encontrarnos con un conflicto de intereses entre la información que trata de organizar y comunicar el emisor y el mensaje que parte de los intereses del receptor y de la posible atracción que tengan los enlaces sobre éste.
Para resolver este conflicto, podemos recurrir a Rodriguez de las Heras, que advierte de que en el hipertexto deben contraponerse dos fuerzas: una expansiva que invita a explorar a partir del enlace y otra contractiva, donde es el propio texto el que invita a quedarse al lector. Este mismo autor también sostiene que el hipertexto debe ser tratado como un flujo de información que desatasque y libere a las páginas de una saturación de información que consiga despistar al usuario.
Sin embargo, este uso “desatascador” del hipertexto aún no es usado correctamente. Mientras, se cae en la tentación de ofrecerle al receptor un gran número de señales y de posibles itinerarios marcados por el interés del emisor que acaban por tener una finalidad contraria a la deseada, ya que el receptor no focaliza en los puntos de interés que son los enlaces y finaliza saturado de información
Rodriguez de las Heras piensa que esta problemática está originada en un planteamiento de diseño aún anticuado y basado en el papel que cabe desterrar del todo. Las influencias de la estructura secuencial aún están presentes y coartan el verdadero potencial del hipertexto.
Sin embargo, la utilización del hipertexto en un contexto web de forma correcta pasa por estructurar la información de forma eficiente, siempre desde el punto de vista de una mejor comunicación. A partir de ello, Alejandro Rost propone una clasificación de las relaciones de las páginas de un sitio web a partir de las relaciones entre ellas:
En primer lugar, la jerárquica, nace de la estructura piramidal de la información y se basa en la supeditación de unas páginas a otras. A pesar de que esta estructura es eficiente en cuanto a orden y comprensión de los contenidos, para Rost no aporta nada a la comunicación
También podemos encontrar una estructura en red, donde las páginas están conectadas como nodos unas con otras. Este tipo de organización tampoco resulta eficiente por resultar demasiado compleja para el periodismo. Sin embargo, en la comunicación web de otro tipo de contenidos puede resultar muy valiosa para el emisor, ya que el receptor puede acceder sin proponérselo a cualquier parte de la información que no aparecía en el mensaje inicial.
Por último, Rost reconoce que la mejor estructura para transmitir una información periodística es una mixta, donde la facilidad de orden de la jerárquica se mezcle con la capacidad de sorpresa que posee la estructura en red.
Sin embargo, la estructura no puede darse sin los enlaces, para los que Rost también encuadra en varias divisiones: enlaces estructurales o de categoría, que permiten al usuario saber donde está y hacia dónde puede dirigirse; enlaces semánticos , que son los que permiten al usuario dotar de valor añadido a la información que está recibiendo, además de contextualizarla. Asimismo también podemos encontrar enlaces textuales o multimediáticos dependiendo de las características mediáticas del sitio de destino.